Nissan LEAF Nismo. Los eléctricos también son deportivos, pero sin emisiones

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Uno de los mitos más extendidos sobre los coches eléctricos es que éstos tienen que ser lentos y aburridos. Sin embargo, a la hora de la verdad se puede comprobar como son coches verdaderamente divertidos de conducir gracias a, entre otras cosas, su par instantáneo disponible desde cero revoluciones.

Partiendo de la premisa de que los coches eléctricos son lentos, mucha gente también lo asocia con que los coches eléctricos no pueden ser coches deportivos o de competición. Un pensamiento muy alejado de la realidad.

Con el objetivo de demostrar que la competición no es solo para motores de combustión, Nissan creó en 2012 el Nissan LEAF Nismo RC, un Nissan LEAF modificado para correr en circuito y que aumenta sus prestaciones considerablemente. Una forma de demostrar que la deportividad y las cero emisiones también pueden ir de la mano, y todo ello sin perder la esencia del modelo de calle, cuyas líneas se pueden vislumbrar perfectamente en el diseño del Nismo.

El Nissan LEAF Nismo RC demuestra que los coches eléctricos también pueden ser deportivos

El Salón del Ginebra del año 2012 fue el lugar elegido para presentar en sociedad el Nissan LEAF Nismo RC. Un coche que nació como una particular puesta a punto de Nismo -la división deportiva de Nissan- del Nissan LEAF convencional, con el objetivo de demostrar las capacidades de la competición eléctrica y servir como banco de pruebas tanto para la tecnología eléctrica como para la aerodinámica. De hecho, en su diseño participaron ingenieros que trabajan con el Nissan GT-R en campeonatos como Super GT y también en el Campeonato del Mundo FIA GT1.

Gracias a la modificaciones realizadas por Nismo, este radical Nissan LEAF consigue acelerar de 0-100 km/h en 6,85 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 150 km/h. De hecho, es en el tren de potencia donde reside uno de los aspectos más curiosos de este vitaminado LEAF. Pero no por lo espectacular ni lo novedoso, sino por lo común. Y es que el sistema de propulsión eléctrico es el mismo que el de la primera generación del LEAF convencional, lo que se traduce en algo tan simple una batería de 24 kWh y un motor eléctrico de 107 CV de potencia que desarrollar 280 Nm de par.

Entonces, ¿cómo consigue tener esa aceleración? Como habéis podido comprobar, el secreto no reside en su bloque de potencia, sino en todo lo que rodea al coche. Para empezar, el chasis está construido completamente en fibra de carbono. La carrocería se encuentra dividida en tres partes, siendo la delantera y la trasera desmontables, de tal forma que se agiliza el recambio en casa de que sufran daños. Una carrocería que además es 20 mm más larga, 170 mm más ancha y tiene 99 mm de distancia entre ejes menos que el Nissan LEAF de calle. Pero una de las grandes ventajas es sin duda su altura al suelo, que ha pasado de los 160 mm del LEAF convencional a los 60 mm del Nismo.

nissan leaf nismo

Las claves: reducción y nueva distribución de pesos

Aunque todo lo anterior ayude, sigue son ser suficiente para que un coche de su potencia sea capaz de realizar el 0-100 km/h en 6,85 segundos. Aquí es donde entra el factor peso y la distribución del mismo.

Con el objetivo de reducir el peso significativamente se han eliminado, entre otras cosas, las puertas y asientos traseros, el maletero, los equipos de audio y navegación y las alfombrillas. Todo ello para conseguir una reducción cercana al 40%, quedándose en unos módicos 930 kg.

Pero no solo de un peso reducido vive un coche de competición. La estructura mecánica también ha sufrido importantes cambios, moviendo el pack de baterías, el motor y el inversor a la zona central del vehículo y cambiando la tracción delantera original a una tracción trasera. A esto se le suma suspensión de doble triángulo en ambos ejes y unos neumáticos Bridgestone P225/40R18 de competición para maximizar el agarre.

Rodando a tope, el LEAF Nismo RC puede aguantar unos 20 minutos, pudiendo recargar el 80% la batería en apenas 30 minutos gracias a la toma de carga CHAdeMO que conserva del modelo convencional. En caso de que sea necesario realizar un uso intensivo, lo ideal es disponer de dos coches e ir cambiando de uno a otros mientras se realizan las recargas, algo similar a lo que ocurre en la Fórmula E.

Por último, un aspecto que no se nos puede olvidar. Al contrario que la inmensa mayoría de los coches de competición, el Nissan LEAF Nismo no emite CO2 ni ningún otro tipo de gas contaminante durante su uso. Una gran ventaja para el medio ambiente y las personas.

¿Sigues pensando que los coches eléctricos son aburridos? Deberías probar uno y sacar tus propias conclusiones.

Ficha técnica

  • Motor: Eléctrico AC sincrónico de alta respuesta de 80 kW AC montado en posición central (delante el eje trasero) con 280 Nm de par
  • Batería: Laminada de iones de litio de 24 kW/h integrada por 48 módulos y 192 células (montada tras el conductor), puerto de carga de la batería en el capó trasero
  • Transmisión: Reductor simple de velocidad, 7.9377:1 de relación final
  • Tracción: A las ruedas traseras
  • Plataforma: Plataforma específica para el Nissan Nismo LEAF RC
  • Llantas: NISMO de competición de 6 brazos y 18 x 8 pulgadas
  • Neumáticos: Bridgestone de competición P225/40R18
  • Suspensión: De doble triángulo en ambos ejes
  • Frenos: Sistema de regeneración cooperativo con discos en las cuatro ruedas
  • Dirección: Asistida eléctrica
  • Carrocería: Monocasco y carrocería en fibra de carbono con capós delantero y trasero desmontables de una pieza, ventanillas fijas y faros y pilotos LED
  • Pintura: Blanco sólido exterior con detalles en azul Nismo/Zero Emission
  • Peso: 930 kg
  • Batalla: 2.600 mm
  • Longitud: 4.465 mm
  • Anchura: 1.942 mm
  • Altura: 1,212 mm