Los taxis eléctricos de Nissan demuestran en todo el mundo que son una alternativa real y sostenible

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Los grandes problemas de las grandes ciudades del siglo XXI son el tráfico, el ruido y la contaminación. En ese sentido, la movilidad eléctrica puede abordar dos de estos tres problemas, reduciendo el ruido considerablemente y eliminando la contaminación generada por el tráfico por completo.

La primera medida para combatir estos problemas siempre debería ser tratar de reducir al máximo el tráfico existente, mejorando el transporte público en las ciudades, fomentando los desplazamientos a pie o en bicicleta y ofreciendo a la población alternativas como el car-sharing o el moto-sharing. Sin embargo, siempre hay una cantidad mínima de tráfico con la que hay que contar, correspondiente al transporte de mercancías o paquetería, servicios de limpieza, transporte público y el sector de taxi, entre otros.

Da la casualidad que estos protagonistas de las calles de nuestras ciudades cuyo tráfico es tan difícil de reducir son además los que tienen un uso más intensivo. El transporte público siempre está rodando, el negocio del reparto de pequeñas mercancías es cada vez mayor -debido a la venta online- y el servicio de taxis funciona las 24 horas en muchas ciudades del mundo.

Es por eso que electrificar cualquiera de estos sectores supone un gran beneficio para las ciudades, permitiendo reducir considerablemente el ruido y las emisiones de gases contaminantes que provocan episodios de alta contaminación y afectan a la salud de los ciudadanos.

 

Si piensas en un taxi eléctrico…piensas en un Nissan

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Allá por el año 2013 se plantó la primera semilla de la que está siendo una de las mayores revoluciones de la historia del taxi. Ocurrió cuando una empresa japonesa de la ciudad de Osaka decidió hacer la que por aquel entonces era una arriesgada apuesta por la movilidad eléctrica, transformando toda su flota de taxis convencionales en Nissan LEAF eléctricos.

Pero lo que parecía una apuesta arriesgada ha terminado por ser el ejemplo a seguir. Desde entonces, empresas de taxis de España, Países Bajos, Hungría, Reino Unido, Jordania, México y Polonia han adoptado taxis eléctricos Nissan de cero emisiones. Actualmente, los taxis Nissan tanto el LEAF como la e-NV200 están presentes en cinco continentes, 26 países y 113 ciudades de todo el mundo.

De hecho, solo en nuestro país, que aunque mejora con paso firme no se caracteriza por estar a la vanguardia en movilidad eléctrica, ya es relativamente sencillo ver taxis eléctricos en Madrid y Barcelona. Incluso también podemos encontrar unidades en ciudades no tan grandes como Pamplona, Valladolid, Zaragoza o Bilbao.

¿En qué se traduce todo esto? Pues bien, todos los taxis eléctricos de Nissan del mundo han permitido ahorrar ya la emisión de más de 90.000 toneladas de CO2 a la atmósfera, contribuyendo firmemente a la lucha contra el cambio climático. Por no hablar de las emisiones de partículas sólidas y los óxidos de nitrógeno que se han evitado, tan problemáticas en el centro de las ciudades.

 

¿Qué hay de los propietarios? Menores costes y una conducción más placentera

Hasta el momento, hemos hablado de los beneficios de los taxis eléctricos desde el punto de vista del ciudadano y del consumidor. Sin embargo, la apuesta la movilidad eléctrica en el sector del taxi también acarrea grandes beneficios en los propietarios del mismo, como se puede ver en la siguiente infografía.

Básicamente, los propietarios de un taxi eléctrico gozan de unos costes operativos muy inferiores a  los de los coches de combustión. El principal motivo es el coste del combustible -en esta caso la electricidad- gracias al cual pueden recorrerse 100 kilómetros por poco más de un euro, incluso menos con las tarifas nocturnas.

Según los datos de Nissan, en estos años sus taxis eléctricos han permitido ahorrar a sus propietarios cerca de 30 millones de euros en combustible.  A ello se le suma el bajo coste de mantenimiento de los coches eléctricos, los cuales tienen menos piezas de desgaste y potenciales averías.

Pero es que además, el conductor de un coche eléctrico disfruta de una conducción menos estresante, ausente de ruido y vibraciones y que necesita de una menor carga de trabajo en manos y pies. Es decir, un aumento notable de la calidad en el trabajo y por consecuencia, de la calidad de vida.

Cada vez está más claro que todos los taxis del mundo acabarán siendo 100% eléctricos. Es el paso lógico y el más beneficioso para todos. En Europa Nissan ya ha desplegado más de 1.200 unidades, más de 2.000 en todo el mundo. Todo ello con una tasa de crecimiento anual de 84%.

¿A qué estamos esperando?