El Citroën C-Zero es el coche eléctrico de ocasión más barato del mercado

La consultora británica HPI ha realizado un análisis del mercado de segunda mano del coche eléctrico en Reino Unido, y ha creado una lista de cuales son los coches más baratos disponibles en estos momentos.

El análisis ha tenido en cuenta aspectos como el coste del vehículo en el mercado de ocasión, su consumo, el precio de los mantenimientos, el coste del seguro, impuestos…etc. Todos los gastos operativos que tiene un vehículo.

Después de analizar el mercado, HPI ha determinado que el modelo más barato en cuanto a costes operativos es el Citroën C-Zero. El pequeño eléctrico francés, fabricado por Mitsubishi, que se ha colocado en la primera posición con un coste total mensual de 410 libras (480 euros).

Como era de esperar en segunda posición se coloca el hermano gemelo del C-Zero, el Peugeot iOn. Un modelo castigado ligeramente por un precio algo más alto que el Citroën, y que se coloca con 413 libras al mes (483 euros). Por su parte la tercera posición la ocupa otro modelo urbano y de pequeñas dimensiones, el Volkswagen e-Up, que se va hasta los 526 libras (615 euros).

Según los analistas, en el mercado británico todavía hay algo de miedo a la hora de comprarse un coche eléctrico de segunda mano. Entre las principales razones están el miedo a la autonomía, así como una red de puntos de recarga débil.

Pero al mismo tiempo estas cifras nos muestran que los coches eléctricos todavía tienen que recorrer mucho antes de convertirse en opciones más atractivas en los segmentos de acceso. Cuanto más bajamos de segmento, menos rentable supone, algo que podemos comparar con las apenas 197 libras al mes (230 euros) que cuesta un Suzuki Celerio. El modelo más económico a nivel operativo del mercado británico gracias a un precio de compra de solo 8.000 libras.

También hay que poner sobre la mesa que estas comparativas tienen un cuenta periodos de tiempo bastante cortos, 36 meses. Y es que con el paso del tiempo el modelo con motor de combustión incrementa sus costes según se reduce la eficiencia de su motor y entran en juego los mantenimientos y reparaciones. Mientras que el eléctrico ofrece costes operativos menores, sólo lastrados por un precio inicial mucho más alto.

La clave está clara. Ofrecer modelos con mayor autonomía, y cada vez más económicos. Una ecuación que seguro es más fácil decirla que hacerla, pero que poco a poco permitirá a los usuarios acceder a modelos más económicos a nivel operativo, pero menos lastrados por una inversión inicial mucho más elevada.

Relacionadas | La oferta de coches eléctricos de segunda mano se dispara en Francia

Vía | FleetNews

Compártelo: