Shell comienza la instalación de puntos de recarga para coches eléctricos en sus gasolineras

El pasado mes de enero la petrolera holandesa Shell sorprendió a propios y extraños con el anuncio del despliegue de una red de recarga para coches eléctricos en sus gasolineras. Un movimiento con mucho de publicitario, pero que este mes de julio ha pasado de las palabras a los hechos.

Royal Dutch Shell ha confirmado de forma oficial el arranque del despliegue de puntos de recarga en sus estaciones de servicio. Este ha comenzado en las situadas en Reino Unido y Holanda, y que supondrá la instalación de puntos de recarga rápida, con una potencia de 50 kW.

Este despliegue se está realizando en colaboración con el operador de puntos de recarga Allego, y el objetivo es que los cargadores rápidos estén operativos en todos los emplazamientos seleccionados para finales de 2017. Los primeros cargadores se abrirán este mes en el centro de Londres y la localidad de Derby, separadas por unos 240 kilómetros, y la parte occidental de Holanda.

Según Anja van Niersen, Director Ejecutivo de Allego: «Estamos orgullosos de ser socios de Shell, y  de esa forma podremos contribuir a la transición hacia una movilidad más limpia. Esperamos apoyar a Shell en la entrega de un valor añadido para sus clientes. Estamos monitorizando el mercado del coche eléctrico intensivamente. Vemos que la gente está dispuesta a cambiar hacia la movilidad eléctrica. Pero una de sus principales preocupaciones es la falta de un nivel adecuado de infraestructura de recarga, así como de facturación y de servicios de tarificación interoperables. Allego y Shell unen fuerzas añadiendo cargadores rápidos en las estaciones de servicio, y con ello Shell contribuye activamente en la creación de una red de carga segura y abierta. Una red accesible para todos los conductores de coches eléctricos sin importar la marca«.

Por su parte John Abbott, director de negocio de Shell, ha indicado que «A pesar de que el coche eléctrico necesitará décadas para desplazar una cantidad importante en el consumo de petróleo, su tendencia es imparable«. Un periodo que creará nuevas oportunidades de negocio en los que las petroleras como Shell parece han puesto el ojo como una forma de compensar una lenta pero inexorable reducción de consumo.

Entre los negocios además de la propia venta del servicio, está el tiempo que necesitará el cliente para completar el proceso. Un tiempo superior al cliente de un modelo con motor de combustión, que abre las puertas al consumo de otros productos, como servicios de cafeterías o restaurantes.

Un movimiento con un fuerte componente simbólico, que supone un ejemplo más de que la transición energética por mucho que les pese a algunos, ya está en marcha. La cuestión es quienes se subirán a este nuevo tren, y quienes se aferrarán a un modelo caduco que incluso para algunas petroleras.

Como ejemplo el último informe de la petrolera francesa Total, publicado antes del anuncio del gobierno galo de prohibir la venta de coches con motor de combustión a partir de 2040. Este informe de Total indica que para 2030 el coche eléctrico ocupará entre el 15 y el 30% de las ventas. Esto supondrá según la petrolera, que la producción de petróleo alcance su pico máximo a finales de la década del 2020, e incluso que comience su descenso en ese momento.

Y eso que hablamos de un estudio conducido por una petrolera. Un aviso muy importante del «evolucionar o morir» donde al menos de momento, Shell parece que ha seleccionado evolucionar.

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Fuente | Allego

 

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