GM da un paso más hacia los coches autónomos con la compra del fabricante Strobe (LIDAR)

El fabricante estadounidense General Motors, ha confirmado la adquisición de Strobe. Un desarrollador de sensores láser LIDAR, que supone un nuevo paso adelante por parte de un proyecto en plena fase de desarrollo tecnológico. Un movimiento que llega como parte de su estrategia para desarrollar vehículos de conducción autónoma.

En el marco del acuerdo, los ingenieros de Strobe se integrarán la plantilla de Cruise Automation, la división comprada por General Motors en 2016, y que hasta ahora han trabajado en la evolución de una tecnología que ya ha sido probada en carretera abierta.

General Motors señaló que la tecnología LIDAR permite generar imágenes de alta resolución que son muy útiles para la conducción autónoma. Una parte fundamental para el siguiente movimiento que tendrá que dar este sistema para preparar su llegada al mercado general.

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Según los expertos, esta adquisición es un paso clave en el proceso de desarrollo de los sistemas de conducción autónomos no sólo para lograr que sean sistemas fiables y efectivos, sino también lograr hacerlo de una forma lo más económica posible.

Según el fundador de Cruise, Kyle Vogt: «Nuestro objetivo es poder quitar al conductor del vehículo, y realizar una expansión masiva. Algo que no sería posible sin el uso de la tecnología LIDAR«. Y es que desde la propia empresa norteamericana se indica que la solución de Strobe para con los LIDAR, ha permitido bajar su coste un 99%. Algo que deja como una cosa del pasado los elevados precios de esta avanzada tecnología.

Un sistema que ha sido abrazado por la mayor parte de los fabricantes con desarrollos en marcha, pero que curiosamente ha sido descartado en su momento por el que más fuerte está apostando, Tesla. En su momento el propio Elon Musk indicó que no merece la pena el esfuerzo por el elevado coste, y que se puede hacer el mismo trabajo con una combinación de cámaras, sensores e inteligencia artificial.

Pero desde la propia Strobe se indica precisamente que el coste ya no es un problema. Lute Maleki, fundador de Strobe, ha dicho que todo el sistema se puede reducir a un simple chip. Algo que reduce su tamaño y sobre todo su precio. Y es que precisamente uno de los aspectos mejor valorados en este desarrollo es su capacidad para combinar rendimiento y tamaño. Una combinación que sumada a un menor coste abre las puertas a una nueva generación de sistemas autónomos.

Por supuesto, una cosa son las palabras y otras los hechos. Veremos si con esta compra General Motors logra acelerar un desarrollo que todavía no tiene fecha oficial de llegada al mercado, pero que se espera no se demore mucho más allá de 2020. Momento en el que se dará pistoletazo de salida no oficial a la nueva era del coche autónomo.

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Vía | Wired

 

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