Geely, dueña de Volvo, compra Terrafugia para fabricar coches voladores en 2019

Durante los últimos años hemos podido contemplar los tímidos primeros pasos de un nuevo tipo de medio de transporte que probablemente se estandarice en la próxima década: el «coche» volador. Este tipo de vehículos estarían enfocados a ser taxis aéreos, mayormente automatizados y autónomos. Uber se ha aliado con la NASA para construir sus primeros taxis voladores en 2020, mientras que Dubai ya se encuentra probando las primeras unidades de sus coche-helicóptero. Incluso fabricantes como Toyota están comenzando a realizar incursiones en este terreno hasta ahora desconocido.

Geely comprará Lotus. Objetivo resucitar a los británicos mediante una gama de coches eléctricos

Una de las empresas con más solera en este ámbito es Terrafugia. Esta empresa fue creada en 2006 por ingenieros del MIT, y al contrario que la mayoría de las startups similares de reciente creación, lleva fabricando prototipos funcionales desde 2009. Este le supone una importante ventaja competitiva, motivo por el cual el gigante chino Geely, propietario de marcas como Volvo, Polestar y Lotus, ha fijado su mira en ella y la adquirido por una cifra que si bien permanece desconocida, se sabe que ha sido elevada.

Los planes de Terrafugia pasan por poner a la venta su primer modelo de producción en el año 2019, mientras que en 2023 ya ofrecerán vehículos con la capacidad de despegar y aterrizar verticalmente. En 2014 presentaron el prototipo Terrafugia TF-X, un modelo híbrido enchufable dotado de alas retráctiles y dos hélices movidas por sendos motores eléctricos con una potencia combinada de 600 cv. Como extensor de autonomía utiliza un motor de gasolina de 300 cv, siendo la autonomía de vuelo unos 800 km y la velocidad máxima de 300 km/h.

El actual CEO de Terrafugia, Carl Dietrich, se ha visto obligado a dejar su puesto como condición para cerrar la operación. Terrafugia recientemente triplicó el número de ingenieros trabajando en ella, y las pretensiones de Geely son de aumentar todavía más la plantilla para darle músculo a la empresa.

A lo largo de la década que viene viviremos toda una revolución en el mundo del transporte. Coches autónomos, drones de reparto, un aumento exponencial del car sharing, taxis voladores… Una revolución que irá acompañada de la sustitución de los clásicos motores de combustión interna por modernos motores eléctricos, capaces de transportarnos sin emitir gases contaminantes.

Relacionados

Fuente | Terrafugia

Compártelo: