Volkswagen está sopesando un plan de gastos de 70.000 millones de euros para transformarse en una empresa líder en el coche eléctrico

En las últimas horas se ha filtrado a la prensa que Volkswagen está sopesando aprobar un plan de gasto de 70.000 millones de euros para los próximos años, con el único objetivo de convertir al gigante alemán en un fabricante puntero de vehículos eléctricos. Se espera que la firma de estos presupuestos se realice este mismo viernes, teniendo las inversiones una fecha comprendida entre los años 2018 y 2022.

Volkswagen seguirá el ejemplo de Tesla, e incluirá las actualizaciones a distancia para sus coches eléctricos

Lamentablemente, también se sabe que Volkswagen quiere recortar en empleo y número de fábricas para poder compensar parcialmente estas inversiones. Un ajuste de cinturón que también se ha cobrado víctimas en la propia gama del fabricante, con la desaparición de modelos como el Scirocco o el Jetta europeo.

Volkswagen, que busca pasar página del escándalo de emisiones Dieselgate, que protagonizó hace apenas dos años y cuyos efectos todavía se dejan notar, busca ahora ofrecer más de 300 vehículos electrificados en todas las gamas del grupo (híbridos, híbridos enchufables, pila de combustible y eléctricos puros) para el año 2030.

El mayor problema al que se enfrenta Volkswagen es que junto a las inversiones tendrá que pagar varios miles de millones en concepto de multas por el Dieselgate, algo que está haciendo tambalearse los cimientos del fabricante. Por ello, los enfrentamientos internos entre las 12 marcas del grupo están comenzando a dejarse notar, destacando el caso de Porsche contra Audi, y sobretodo Volkswagen contra Skoda (la matriz quiere que se fabriquen más modelos checos en Alemania aunque salgan más caros, así como hacer que Skoda pague más por la tecnología compartida).

A esto debemos unir las lógicas quejas de los sindicatos por la amenaza de despidos masivos que se cierne sobre los trabajadores. Por tanto, podríamos decir que Volkswagen nos está dando una de cal y otra de arena, pues si bien van a invertir una cifra muy abultada en su proyecto eléctrico, puede que por el camino se pierdan numerosos empleos.

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Fuente | Autonews

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