Prueba Tesla Model 3. Parte 1: exterior e interior

Esta pasada semana por fin hemos podido probar el Tesla Model 3. Un coche que se ha convertido en todo un símbolo para un sector del coche eléctrico necesitado de constantes empujones que le permiten incrementar poco a pocos su cuota de mercado. Algo a lo que este nuevo modelo ayudará de forma más que importante.

Y es que hablamos del que posiblemente sea el coche que más expectación ha creado prácticamente desde el inicio de la industria del automóvil. La cifras así lo indican. Más de 400.000 personas han puesto una reserva. Una cifra espectacular que lo es más todavía si tenemos en cuenta que es un número que hace tiempo que no se actualiza, y que posiblemente sea mayor. También por ser una lista formada por gente que no ha visto apenas el coche más allá de fotos y vídeos en internet, pero que están dispuestos a comprarse un coche sin haberlo probado antes.

Prueba Tesla Model 3: Exterior

Para la prueba nos hemos desplazado hasta Nueva York. Allí nos recibe una unidad blanca con las llantas de 18 pulgadas y las aerowheels. Lo que en España llamaríamos tapacubos. Pero en esta ocasión no es una solución barata de tapar la rueda, sino que es un sistema extraible capaz de reducir la fricción aerodinámica de la propia llanta y aumentar la autonomía según el fabricante un 10%. Unas ruedas que montan unos neumático de 235 tanto en la parte delantera como en la trasera.

La primera impresión es que el coche es incluso más atractivo en persona que en las fotos o vídeos. Da la sensación de ser algo más pequeño de lo que personalmente había imaginado, y eso a pesar de sus 4.69 metros de largo. Pero sin duda es un coche mucho más manejable y accesible desde el plano físico que su hermano mayor, el Model S.

La combinación de llantas de 18 con los tapacubos oscuros, y el color blanco también gana mucho en persona. No es ni mucho menos mi color favorito, pero hay que reconocer que en el Model 3 queda muy atractivo. Durante nuestro paseo matutino por el centro de Nueva York nos hemos podido acercar a una de las tiendas Tesla, y allí había expuesta una unidad del Model 3 en un color gris oscuro con las llantas opcionales de 19 pulgadas, y la combinación me ha parecido bastante peor que la blanca. Pero bueno, para gustos, colores.

La línea de coche es muy atractiva, pero tal vez el frontal es algo menos bonito que el del Model S. Cuestión de nuevo de gustos. Un frontal que visto de lado sin duda nos recuerda más que nunca al morro de un Porsche Panamera, pero en pequeño y que en directo llama la atención por detalles como las tomas del aire en los laterales inferiores, que no se aprecian en las fotos y que rompe ligeramente la línea redondeada y suave.

Uno de los apartados más comentados del exterior son los tiradores de las puertas. Sin duda un sistema diferente que mezcla la eficiencia de esconder dichos tiradores dentro de la carrocería, para de esa forma reducir la fricción aerodinámica. Pero lo hace sin el sistema automático del Model S. El resultado es un formato más sencillo a nivel técnico y económico, pero funcional. Es cuestión de adaptarse, pero en pocos minutos uno se acostumbra a abrir la puerta con un solo dedo. Incluso hemos bromeado paseando por los barrios periféricos de Nueva York que si alguien quiere entrar en el vehículo sin permiso, podría tener problemas para abrir la puerta al no conocer el procedimiento. En este aspecto, después de ver a la gente quejarse del mismo, creo que Tesla ha acertado de pleno con este formato.

Desde dentro el sistema también es diferente. En lugar del clásico tirador nos encontramos con un botón. Algo que facilita también la salida del vehículo, pero que cuenta con un pequeño inconveniente y es que el botón de apertura de la puerta y el del elevalunas tienen el mismo diseño y la misma iluminación, lo que podría llevar a confusión a más de uno. Y no, no hemos probado a abrir la puerta en marcha 🙂

Para terminar con este apartado, indicar que las plazas delanteras tienen un sistema alternativo de apertura de las puertas. Un sistema mecánico de emergencia pensado sólo para ser utilizado en caso de no funcionar el sistema eléctrico. Una alternativa que debe usarse con precaución y solo en caso de urgencia, ya que puede dañar el sistema de la puerta. Lo más curioso es que en las plazas traseras no hay este botón por lo que si los acompañantes no pueden salir, tendrán que buscar una alternativa o esperar que alguien les abra desde fuera.

Prueba Tesla Model 3: Interior

Antes hemos hablado de que al sentarse en el Model 3 uno tiene la sensación de estar en un coche más pequeño. Esto se nota nada más sentarse al volante. En lugar del interminable morro del Model S nos encontramos con uno que apenas es visible desde el puesto de conducción, lo que da la sensación de estar en un coche más pequeño. Algo a lo que ayuda un volante pequeño y grueso al más puro estilo BMW. Todo esto supone que desde el primer momento el conductor se encuentre cómodo y confiado al volante, lo que acelera el inicio del disfrute de la conducción.

Se han escrito ríos de tinta sobre el interior del Model 3. Su minimalismo salta a la vista antes incluso de subirse al coche. Desaparecen la práctica totalidad de los botones en favor de una gran pantalla táctil de 15 pulgadas que no está integrada. Algo que como el color y las llantas, es cuestión de gustos.

Personalmente me ha gustado mucho. El centralizar todos los controles en la pantalla y dividir la configuración en secciones como en una tablet, sin duda facilita las cosas a aquellas personas acostumbradas a los dispositivos digitales. Un mercado al que está dirigido este coche. Una pantalla que no sufre demasiado con la luz externa, aunque no se libra de algunos reflejos.

En los contras indicar que el navegador es mejorable. Sobre todo cuando tenemos que enfrentarnos a una intersección con varios carriles que no deja demasiado claro de forma gráfica qué camino debemos tomar, lo que nos obliga más a escuchar la voz del navegador que a mirar la flecha. También tiene algunos problemas de refresco, y en ocasiones en vez del mapa vemos un trozo marrón donde no se ha cargado el mapa. Eso si, a la hora de manejar el mapa es tan rápido y sencillo como un móvil o una tablet con Google Maps. Encontrar y seleccionar un destino es sencillo hasta el extremo. Pellizcar con los dedos, ampliar, presionar la pantalla en el punto al que queremos llegar, y listo. En pocos segundos tendremos nuestro destino en el navegador.

También es muy atractivo el salpicadero de una sola pieza. Algo que facilita su limpieza a pesar de la presencia de los huecos por donde sale el aire acondicionado y que puede ser una molestia a la hora de limpiar esta zona. A nivel personal, no me ha gustado la tira de color madera del salpicadero, ya que es una pieza clásica dentro de una propuesta muy moderna.

Para acceder al interior hemos usado la tarjeta que proporciona Tesla. No es el sistema ideal, ya que supone un paso atrás a nivel tecnológico. Y es que Tesla ha querido que el sistema de apertura por defecto sea el móvil. Con este simplemente tendremos que acercarnos al vehículo y de forma totalmente automática abrirá el coche. Pero en esta prueba no hemos contado con la app, y hemos tendido que usar la incómoda tarjeta.

Primero tendremos que usarla físicamente para abrir el coche, acercándola al pilar B del conductor. No vale hacerlo desde el del acompañante. Por ejemplo, si nos hemos olvidado algo, tendremos que dar toda la vuelta al coche. Para el arranque, una vez dentro, tendremos que acercar la tarjeta a los posavasos centrales, donde está situado el sensor. Una vez completado el proceso, estaremos listos para arrancar. Eso ha dado como resultado que por inercia hayamos guardado la tarjeta en el bolsillo trasero del pantalón, y nos hemos dado cuenta de que nos hace falta para arrancar una vez sentados, lo que te obliga a hacer un pequeño escorzo para sacar la tarjeta.

Algo que como decimos no pasa de la anécdota ya que en el día a día usaremos el móvil. Eso si, cuidado con que el teléfono se quede sin carga, ya que no podremos abrir ni arrancar el coche, por lo que es recomendable llevar también la tarjeta que ocupa lo mismo que una tarjeta de crédito.

No podemos olvidarnos de hablar de los espacios dentro del Model 3, que son muchos, y muy grandes. Tenemos un espacio para dejar los móviles, con cables de recarga incluidos. De esa forma los teléfonos irán bien alojados en un lugar donde no se moverán demasiado. Un sistema algo extraño ya que supone el uso de un cable propio de Tesla con una toma USB universal conectada al coche, y luego una MicroUSB, y otra Lightning. El problema es que mientras que la toma de Apple puede usarse tanto por un lado como por el otro, en el caso de la microUSB eso no sucede. El resultado es que en esta unidad este puerto estaba colocado en el lado derecho, lo que obligaba a conectar el teléfono boca abajo. La solución sería cambiar las tomas de lado, ya que la de Apple puede ir para la derecha. Pero de nuevo el problema es si queremos poner dos tomas microUSB, ya que la situada en la derecha de nuevo estará al revés. Al final después de varios intentos, yo no he logrado conectar mi móvil Android, mientras que Luis si ha conseguido hacerlo con su iPhone.

Unas tomas que si se las compramos a Tesla tienen un precio de 14 dólares. Un coste bastante alto si tenemos en cuenta que son apenas unos centímetros. A primera vista podríamos pensar que se pueden usar tomas genéricas mucho más económicas, pero no tenemos muy claro que encajen en los espacios para anclar la cabeza de estos cables en su zona. Puede ser por eso que Tesla lo venda tan caros.

En cuanto al resto de huecos, bajo la zona de carga hay un hueco que se abre con una toma de apertura magnética, que al principio hay que pillarle el tranquillo. Y es que la apertura se realiza pulsando, pero el cierre normalmente el instinto nos lleva a repetir la maniobra, y el resultado es que estaremos de nuevo abriendo esa zona. La solución es cuando cerremos simplemente acerquemos la tapa al final, sin pulsar.

Pero el rey de los espacios es el situado bajo el apoyabrazos central delantero. Un enorme espacio cuadrado que se hunde para poder almacenar la cosecha del invierno. Por supuesto, luego tenemos la guantera, que por cierto solo podremos abrir desde la pantalla central. En este aspecto un 10.

Acabados Model 3

A nivel de calidades Tesla ha debido trabajar duro en la mejora de los acabados. No se notan grandes huecos entre las piezas, con algunas excepciones. Algo que se traduce en una circulación sin crujidos ni ruidos raros, incluso en las autovías americanas que parecen por momentos caminos de cabras. Decir que este Model 3 tiene un VIN que está entre los 4.000 y los 5.000 por lo que su producción ha debido realizarse en el mes de enero. Por lo tanto no es de los primeros.

Entre los contras del interior, podemos destacar algunos plásticos y embellecedores que parece de una calidad muy mejorable. Algo que nos recuerda que estamos ante un coche americano. Aspectos como los plásticos imitando metal de la base de los retrovisores y varias piezas que veremos como resisten el paso del tiempo, pero que a primera vista no son del todo agradables.

Otro tema que se ha hablado mucho es el tema de la retirada de la alcántara. Algo que tendríamos que ver las dos versiones para saber si ha sido una pérdida importante o una menor. En este caso destacar unos parasoles muy bien rematados que incluso cuentan con una pieza para cubrir el espejo de cortesía que sigue el estilo de las tapas de los iPads. Algo que le da un toque muy geek.

Marca de óxido

También podemos ver algunos acabados mejorables como el sellado del ventanuco del maletero, que se puede ver como se sale de su lugar. Algo que hay que fijarse para darse cuenta, pero que no queda del todo bien y que da la impresión que se ha hecho a toda prisa.

Aunque está fuera, otro contra se nota desde dentro. Los espejos retrovisores son algo pequeños. Un aspecto suponemos que pensado para mejorar el aspecto aerodinámico, pero que reduce la visibilidad, sobre todo el espejo derecho. Algo a lo que no ayuda una posición algo más retrasada de los espejos de lo que estamos acostumbrados.

Los asientos delanteros, que en este obligatorio pack Premium son de cuero, son extremadamente cómodos. Tienen muy buena sujeción y también un mullido que hace que apenas se noten el paso de los kilómetros. Unos asientos con calefacción que nos permite ahorrar algo el uso del climatizador. Unos asientos que podremos adaptar a nuestras necesidades en altura y distancia con el volante, como es normal, pero que añade un elemento interesante que permite crear perfiles personales que guardarán la configuración de cada usuario. De esa forma no habrá que estar buscando la medida cada vez que el coche cambie de conductor. Con dos clicks podremos seleccionar nuestro perfil y recuperar nuestra posición.

La pega está en los traseros. La superficie es prácticamente plana, y además la posición no es del todo cómoda. Algo que sufrirán especialmente aquellos que tengan unas piernas largas ya que el espacio para las mismas es mucho menor que en las delanteras. Si hay espacio para las rodillas, pero la posición hace que estas vayan algo más elevadas de lo habitual con el resultado previsible de que en desplazamientos largos posiblemente los ocupantes de las plazas traseras acaben más fatigados. Suponemos que esta disposición de los asientos traseros tendrá mucho que ver con la búsqueda de crear una superficie lo más plana posible en el maletero. Otro de los aspectos más interesantes del Model 3.

Al menos los ocupantes de las plazas posteriores tendrán a su disposición salidas de aire del climatizador, y también dos tomas USB para recargar sus dispositivos, parte del pack Premium. Unas tomas y salida de aire que se colocan en el final del reposabrazos delantero, y que está rematado en un plástico algo pobre. También podemos sumar unas buenas vistas gracias al techo panorámico. Un techo algo más oscuro de lo esperado, que hace que incluso en un día soleado el interior del vehículo sea algo oscuro.

Como notas a tener en cuenta, esta unidad que apenas tenía unos días desde su recepción, contaba con una pequeña mancha de óxido en uno de los laterales del frontal. Un punto que estaba dentro del hueco del faro delantero derecho, y que hemos pensado en un primer momento que podría ser suciedad. Pero después de varios intentos de raspado, esta no salía, lo que nos lleva a pensar que si podría ser óxido.

Para terminar con los aspectos a mejorar, hablamos de las ventanillas traseras. Estas como otros muchos coches no bajan del todo. Una medida de seguridad. Pero Tesla lo ha llevado hasta el extremo y casi nos quedamos con la mitad de la ventana por bajar cuando ya no podemos seguir más.

Maletero trasero y delantero

Uno de los aspectos que más ha dado que hablar del Model 3, su maletero trasero. A pesar de que finalmente la puerta no ha seguido el ejemplo del Model S, y su enorme portón, el Model 3 lo compensa con un espacio amplio y liso que facilita la labor de guardar unas cuantas maletas. Además cuenta con un amplio hueco en los bajos donde poder guardar elementos que no querremos que vayan dando tumbos por el maletero. Una de las curiosidades es que como es normal, podremos plegar los asientos traseros en una proporción 60/40. Pero lo mejor es que si vamos sentados en las plazas traseras podremos abrir sin problemas una de las piezas para por ejemplo si queremos acceder a la zona de carga desde el interior. Y de una forma sencilla. Algo que en nuestro caso nos ha sacado de más de un apuro cuando hemos recordado que habíamos dejado el dinero para la autopista en la chaqueta, y a esta en el maletero.

No nos olvidamos del maletero frontal. Un lugar ideal para guardar carga cuando no tengamos espacio en la parte trasera, o un espacio perfecto para los cables de carga. Al contrario que el trasero, tendremos que abrir desde la pantalla interior. Eso, o hacerlo desde la aplicación para el móvil que en este caso no hemos podido usar.

Un espacio más amplio de lo que habíamos pensado, y que nos ha permitido meter una pequeña compra. Eso si, aunque es amplio en cuando a su ancho, no lo es tanto en profundidad y por ejemplo una caja de cereales debe ir tumbada o no cerrará el portón.

La conclusión de esta primera parte de la prueba no ha podido ser mejor. Un coche que gana en persona en todos los aspectos, sobre todo en el visual y la posición de conducción, al que le quedan pocos apartados por mejorar para contar con un conjunto incluso más redondo. Y eso que no hablamos de lo mejor del coche, que es la conducción y de la que os contaremos en detalles en el siguiente artículo.

Agradecer a nuestro compañero Luis, que nos ha ayudado para lograr hacer esta prueba.

Vídeo | Youtube

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