El avión eléctrico de la NASA X-57 realizará sus primeros vuelos en 2019

La industria del transporte se está adentrando lentamente en el terreno de la electrificación en todos sus sectores. Si bien el que más está acaparando la atención es el del automóvil, no podemos olvidarnos de la electrificación de camiones, autobuses y otros transportes pesados, de bicicletas y motos, o incluso de barcos. Con todo, parece que el sector que más lentamente avanza en esta dirección es el de la aviación. Sin embargo, aunque tarde más tiempo en conseguirse, todo parece apuntar que el transporte aéreo también se pasará a la electricidad.

La NASA ha estado trabajando en la creación de un avión eléctrico durante más de 3 años. Su modelo X-57 Maxwell utiliza dos grandes motores eléctricos situados en las puntas de las alas. Estos motores constituyen la principal propulsión del vehículo. Durante el despegue y el aterrizaje, cuando es necesario mantener el vuelo estable a velocidades más bajas, el X-57 utiliza un sistema conocido como «propulsión eléctrica distribuida».

La propulsión eléctrica distribuida se basa en 12 pequeños motores eléctricos distribuidos en el borde delantero de las alas. Los motores fuerzan el aire de forma directa sobre la superficie del ala, permitiendo con ello que se sostenga en el aire. Este sistema ha sido diseñado para aumentar la eficiencia del avión, pues gracias a ello se consigue reducir la demanda de energía requerida para generar suficiente empuje y elevación.

Tras unas primeras fases en las que se comprobó que dicho sistema funcionaba, la NASA pasó a probar baterías para el X-57. Su primera aproximación fue con paquetes de baterías de iones de litio, solución que no fue la idónea: las baterías sufrieron un fallo crítico durante una prueba térmica en diciembre de 2016.

Tras esto, la NASA decidió crear unas baterías personalizadas para el X-57, aliándose con la compañía Electric Power Systems. Estas baterías pasaron con éxito las pruebas de fugas térmicas en diciembre del año pasado, y serán probadas el año que viene en el Mod II, un prototipo funcional del proyecto X-57 que en algún momento de 2019 debería realizar sus primeros vuelos de prueba.

El líder técnico del proyecto X-57, Nick Borer, declara: «Las baterías han sido probadas y entregadas para su integración […]. Al igual que cualquier programa de vuelo con hardware pionero en su clase, hemos experimentado algunas demoras. En este punto, parece que el prototipo Mod II no volará hasta el año 2019. Estamos trabajando para recortar algunos plazos».

Fuente | Popular Mechanics

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