Shell pide al gobierno de Reino Unido que prohíba la venta de coches de combustión cuanto antes

Shell, la conocida empresa petrolífera de origen británico, es probablemente una de las compañías del sector que más rápidamente se está adaptando a los cambios que está sufriendo la industria del automóvil en los últimos tiempos. Así, la empresa ha adquirido una de las mayores compañías eléctricas del Reino Unido para convertirse en un proveedor de electricidad, y está llevando a cabo la creación de una red de recarga para coches eléctricos en las gasolineras de su país natal.

Ahora, Shell ha vuelto a sorprender a propios y extraños con las últimas declaraciones de su director ejecutivo, Ben van Beurden, a The Guardian: a pesar de que el gobierno británico se ha puesto como meta prohibir la venta de coches de combustión en el país para el año 2040, el directivo pide que se adelante esta fecha. «Si lo adelantaran, obviamente sería bienvenido. Creo que el Reino Unido tendrá que ir a una velocidad mucho mayor que la que puede seguir el resto del mundo».

Además, añadió que muchos países de África y Asia tendrán una evolución más lenta y tardarán más en sustituir los coches de combustión por los eléctricos, algo que se explica en la falta de infraestructura y en lo caro de esa tecnología. «El mundo funcionará a diferentes velocidades» sentencia van Beurden, que sin embargo se muestra confiado en que la evolución del mercado occidental sea más rápida de lo previsto por el gobierno británico.

Parece que la empresa tiene muy claro que en el futuro no podrán mantener a los inversores dedicándose de forma exclusiva a la industria petrolífera. Por ello, la diversificación que está sufriendo Shell en los últimos tiempos, convirtiéndose en un productor y distribuidor de energía eléctrica, así como invirtiendo en energías renovables y puntos de carga para coches eléctricos, es la mejor forma para asegurar su futuro en un mercado que está cambiando a gran velocidad y que no perdonará a aquellos que se queden rezagados.

Otra compañía petrolífera británica, BP (British Petrol), también está siguiendo los pasos de Shell respecto a la diversificación de sus negocios para abrazar el coche eléctrico. Una actitud que contrasta con la más conservadora de la francesa Total o de la española Repsol, que si bien también están dando pasos en esta dirección, por el momento se muestran más cautas que sus rivales británicas.

¿Cuál será el próximo paso de Shell? No sería de extrañar que, una vez dado el paso de invertir en energías renovables, de convertirse en un distribuidor energético y de crear puntos de carga en sus gasolineras, se lanzaran a crear su propia red de carga para coches eléctricos independiente de sus actuales estaciones de servicio. Recordemos que actualmente forman parte de la red de carga IONITY junto con varios fabricantes europeos, lo que les dará una experiencia muy valiosa en este campo.

Fuente | Clean Technica

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