Un poco de historia: el primer Volt de General Motors fue también un híbrido enchufable, pero de 1980

En el año 2010, General Motors lanzó al mercado al Chevrolet Volt. Un eléctrico dotado de extensor de autonomía (EREV, es decir, contaba con un motor de gasolina que actuaba como generador cuando la carga de la batería se agotaba) que se vendió en Europa como Opel Ampera. En 2016 se lanzó al mercado la segunda generación del Volt, que en este caso ya no ha llegado al viejo continente.

A pesar de que a día de hoy todas las miradas se las llevas el Chevrolet Bolt, el modelo 100% eléctrico de la marca (totalmente independiente del Volt, que todavía cuenta con un extensor de autonomía de gasolina), su importancia es conocida por todos, pues fue el primer coche eléctrico de General Motors desde el EV1. Sin embargo, lo que muchos no saben es que el Volt tuvo un antecesor en los años 80.

Electric Auto Corporation fue una empresa americana que nació durante la segunda crisis de petróleo de Estados Unidos. Esta compañía construyó un modelo denominado Silver Volt, un híbrido enchufable basado en un Buick (marca perteneciente a General Motors). Por lo tanto, en realidad no estamos hablando de un modelo de General Motors como tal, si bien Electric Auto Corporation llegó a un acuerdo con el gigante americano para su producción.

El Silver Volt tenía casi el doble del autonomía en modo 100% eléctrico que el Chevrolet Volt actual, o de 128 km a 161 km por carga. El pack de baterías de ácido-plomo usaba unas placas especiales que permitían cargar la batería al 80% en apenas 45 minutos. El modelo tenía además una pequeña «unidad de potencia auxiliar» de 12 voltios, la cual alimentaba accesorios como el aire acondicionado.

Tenía una velocidad máxima de 112 km/h, y podía hacer cruceros estables a 88 km/h, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que en Estados Unidos el actual límite de velocidad en autopistas es ese. El Silver Volt iba equipado como un vehículo de lujo dentro de los estándares de la década de los 80, con dirección y frenos asistidos, ventanillas y asientos eléctricos, techo de vinilo…

Originalmente, probaron el coche con unos paragolpes experimentales de uretano flexible, consiguiendo un frontal más aerodinámico en forma de pico y con faros escamotables, lo que lo diferenciaba del Buick en el que se basaba. Tanto las piezas del frontal y de la trasera fabricadas en uretano, diseñadas para absorber fácilmente choques de baja velocidad, son utilizadas de forma masiva actualmente por la industria automotriz.

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