¿Cuándo veremos coches eléctricos con paneles solares?

El mercado del coche eléctrico aún está lejos de consolidarse a nivel global, pero hay indicadores de que los próximos años serán muy buenos, mucha más oferta y creciente demanda. Si nos centramos en la tecnología, tal vez la autonomía y fabricación de baterías son las áreas de mejora más importantes para el coche eléctrico actual. Sin embargo, hay un territorio inexplorado, el de los coches solares o ‘alimentados’ con energía solar, o coches eléctricos con paneles solares.

La clave, los coches eléctricos con energía solar no son nada nuevo. En 1955, un empleado de GM llamado William G. Cobb exhibió el primer vehículo propulsado por energía solar en una exposición de Chicago. En realidad, Cobb solo estaba jugando, aquel automóvil tenía apenas 30 centímetros de largo y usaba 12 células fotovoltaicas de selenio y un pequeño motor eléctrico. A pesar de esto, podríamos considerarle el padre de la industria de coches solares.

Desde entonces, se han visto varios intentos por demostrar que es posible crear un vehículo que sea capaz de propulsarse gracias a los rayos del sol. El primer automóvil solar que viajó una distancia considerable, a través de la inmensidad australiana, fue The Quiet Achiever en 1982. Desplazándose a una velocidad promedio de unos 22 km/h, The Quiet Achiever logró su objetivo de recorrer más de 4.000 kilómetros del territorio Mad Max en cerca de 25 días.

Pero esta tecnología es de altos vuelos, en 2016, el primer avión con energía solar dio la vuelta al mundo en 23 días. Incluso hay un tren con paneles solares que recorre cerca de 4 km a través de la ciudad surfera de Byron Bay en Australia. Entonces, si la historia nos ha enseñado hasta ahora que es posible, el transporte impulsado por energía solar sigue ocupando un segundo plano, ¿cuándo estará listo para ser protagonista?

Vamos a centrarnos en cómo funciona un vehículo eléctrico con energía solar. Una cosa a tener en cuenta es que un vehículo solar es un automóvil eléctrico con paneles solares, así de simple. Llevará, al igual que otros ‘convencionales’, uno o más motores eléctricos y una batería. Obviamente hay una cantidad considerable de matemáticas involucrada, cuyo principal objetivo es resolver cuánta luz solar determina la potencia de salida de los paneles solares que generan la energía para moverlo.

 

El punto clave es que los paneles actúan como una entrada directa de energía a las baterías, incluso cuando el coche está en movimiento. De esta manera, los ingenieros deben emplear técnicas innovadoras para maximizar la entrada, almacenamiento y uso de dicha energía solar. Paneles solares más eficientes, baterías con más densidad, diseños más aerodinámicos para reducir la resistencia, hasta la propia fabricación del automóvil usando materiales más ligeros.

Una placa solar transparente que podría acercar el sueño de fabricar coches eléctricos solares

 

Ahora bien, esas soluciones ya han sido creadas, pero en un nivel básico. Toyota introdujo una opción de panel solar en Prius plug-in en 2012 que podía producir unos 50 vatios de energía, suficiente para el encendedor de cigarrillos. El año pasado, la marca nipona dio un salto importante con el techo de paneles solares desarrollado por Panasonic para Japón y Europa. Con hasta 180 vatios, la eficiencia se incrementa en un 10% según los informes, unos 6 km de autonomía adicional por día.

Sin embargo, algunos expertos aseveran que esto nunca sucederá. El ingeniero y profesor, Tom Lombardo, ha escrito una pieza muy citada en la que afirma que lo mejor que podemos esperar es un automóvil asistido con energía solar que pueda agregar unos 200-300 km de autonomía. Los cálculos de Lombardo muestran que, con un panel solar con una eficiencia hipotética del 100%, la cantidad máxima posible de energía solar solo produce alrededor de 6.4 caballos de fuerza.

Lombardo comenta, con ironía, que su cortacésped tiene un motor de 12 caballos de fuerza. El investigador deja claro que un ‘coche solar’ es aquel que se desplaza con la energía del sol, en lugar de almacenar en una batería la energía proveniente de los paneles. De lo contario, sería un coche eléctrico a batería con un ‘plus’ de energía proveniente del sol. Puede parecer algo obvio, pero es una diferencia muy importante. La pregunta sigue abierta, ¿cuándo veremos un coche con energía solar?

La respuesta podría ser, en 2020, momento en el cual, Lightyear, una compañía holandesa fundada en 2016, dice que entregará su primer modelo, el Lightyear One. Su origen, en realidad, se remonta a 2013, a la Bridgestone World Solar Challenge, donde un grupo de estudiantes diseñó y condujo un automóvil familiar impulsado por energía solar en un recorrido de más de 4.000 kilómetros por toda Australia.

El equipo volvió a ganar el desafío en 2015 después de conducir otro vehículo con energía solar por casi 1.500 kilómetros con una sola carga. Ahora, esta startup, fundada por cinco de los exalumnos, está lista para llevar su concepto al camino del éxito financiero, para lo cual recibieron una inversión de 5.8 millones de dólares, para transformar el proyecto universitario en una realidad.

Lightyear promete unos 800 km de autonomía y afirman que pueden pasar meses sin requerir carga, ya que el 75% del uso anual (alrededor de 20.000 km) estará cubierto por el sol. Cada automóvil está equipado con casi 4 metros cuadrados de celdas solares, que son 20% más eficientes que el promedio. En climas más fríos (menos horas de luz al año), como es de esperar, la eficiencia de las celdas será algo menor, al igual que la autonomía total del vehículo.

El Lightyear One cuenta con un puerto de carga para esas ‘pocas’ ocasiones en las que se necesite ayuda de la red eléctrica. En ese caso, Lightyear One tiene capacidad para carga rápida, en una hora se puede tener energía para más de 500 km. Sus cuatro motores, sobra cada rueda, ayudan a maximizar la eficiencia, al igual que su carrocería de fibra de carbono. Ya se puede reservar un Lightyear One, ¿su precio? Desde 119.000 euros.

Un año antes, y muchos miles de dólares menos, llegará el Sono Sion. La empresa alemana Sono Motors tiene todo listo para lanzar el Sion el año que viene, ya se puede reservar por 500 euros, y su precio (batería no incluida) será de 16.000 euros, o 20.000 euros con ella incluida. La autonomía estimada del Sion será modesta, unos 250 km, pero su uso es completamente distinto al Lightyear One, que explota los viajes largos como principal atributo.

Sono Motors también nació en 2016, y a finales del año pasado logro recaudar más de dos millones de dólares gracias a una campaña de crowdfunding, lo que le ha permitido dar el gran paso y poder producir en masa su compacto eléctrico solar. De hecho, a día de hoy cuentan con más de 7.000 reservas del Sion.

 

El techo, el capó y los laterales del Sion están cubiertos con 330 células de silicio monocristalino protegidas por una capa de policarbonato que puede generar una potencia máxima de 1.204 vatios con una eficiencia del 24%. Eso significa que el Sion puede generar aproximadamente 30 kilómetros de autonomía extra por día gracias al sol. Una distancia más que ideal para su propósito, moverse por la ciudad o desde un punto A al B.

El Sion también viene equipado con un musgo especial en el salpicadero como parte del sistema de filtración de aire. Utiliza algo llamado ‘gravitación electrostática’ para filtrar hasta un 20% más de partículas del aire, al tiempo que proporciona «efectos positivos» para la temperatura y la humedad dentro del habitáculo. Energía solar, electricidad, y también un trozo de naturaleza para una experiencia diferente al volante.

La principal conclusión es que el mercado de vehículos eléctricos se está calentando rápidamente, pero siguen existiendo barreras para su adopción generalizada, como la falta de una red completa de estaciones de carga. Como ha señalado recientemente el Foro Económico Mundial, superar los temores de las personas de quedarse tirados con un coche sin batería podría impulsar la demanda de ‘coches eléctricos con apoyo de energía solar’.

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