Ford podría utilizar la plataforma MEB para coches eléctricos de Volkswagen tras una alianza estratégica

Cada vez son más los rumores que apuntan a una posible fusión entre la compañía norteamericana Ford y el grupo alemán Volkswagen, lo que configuraría el mayor grupo automovilístico mundial, superando a la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi. Estos rumores provienen de sus cada vez más estrechos acuerdos, pues por ejemplo, van a comenzar a compartir el desarrollo de sus vehículos comerciales ligeros. Ahora, Frank Witter (director financiero de Volkswagen) ha anunciado que ambos grupos establecerán muchas más asociaciones en el futuro.

Al ser preguntado si esto incluía que Ford pudiera utilizar la plataforma modular MEB para coches eléctricos, Witter no descartó la idea: «Sí, podemos proporcionar acceso a otras marcas fuera del Grupo Volkswagen; es teóricamente posible, pero no hay una decisión final». Actualmente Volkswagen está centrada en la adaptación de su planta en Zwickau, Alemania, a la plataforma MEB de cara a finales del año que viene.

La intención del grupo es la de construir un total de 10 millones de coches eléctricos basados en la plataforma MEB durante su primer ciclo de vida (es decir, en su primera generación de productos basados en dicha plataforma). Por el momento están confirmados cuatro modelos dentro de la marca que utilizarán dicha base: el compacto I.D. Neo, el D-SUV I.D. Crozz, la furgoneta I.D. Buzz, y la berlina de representación I.D. Vizzion.

A estos cuatro vehículos habrá que añadir los de SEAT (el compacto Born-e), los de Skoda (dos SUV derivados del I.D. Crozz, uno normal y otro con carrocería coupé), y los de Audi (en un principio, la marca de los cuatro aros podría usar la plataforma tanto en un SUV mediano como en un compacto). Gracias a su elevada producción en plantas de Europa, Estados Unidos y China, se espera que la plataforma MEB sea muy rentable.

Ford por su parte lleva algo de retraso en sus planes de movilidad eléctrica. Su primer modelo eléctrico de nueva generación será un SUV de altas prestaciones con un diseño inspirado en el mítico Mustang que la marca revelará el año que viene, si bien no utilizará una plataforma dedicada para coches eléctricos, sino probablemente una adaptación de la que utilizan los SUV Kuga y Escape.

En este contexto, poder acceder a una plataforma modular como la MEB le ahorraría mucho tiempo e inversiones a Ford, mientras que permitiría a Volkswagen amortizar todavía más rápido su desarrollo. Sin embargo, es probable que hasta el año que viene no conozcamos la decisión final de ambas compañías respecto a este posible acuerdo.

Fuente | Automotive News Europe

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