El nuevo Range Rover Evoque tendrá pegatina ECO en todas sus versiones. ¿Tiene sentido considerar ecológicos a los mild-hybrid?

Land Rover acaba de presentar la segunda generación de uno de sus modelos más exitosos en los últimos tiempos: el Range Rover Evoque. El SUV compacto de lujo se ha renovado por completo, si bien por fuera parece una simple evolución del modelo original. Así, el nuevo Evoque adopta algunos de los rasgos de diseño del SUV ejecutivo Velar, que cuenta con una estética que ha recibido críticas muy positivas desde su lanzamiento.

El nuevo Evoque contará, entre otras novedades, con una gama de mecánicas totalmente renovada. Tanto los diésel como los gasolina serán cuatro cilindros de 2 litros con turbocompresor, estando disponibles los diésel en potencias de 150 cv, 180 cv y 240 cv, y los gasolina en 200 cv, 250 cv y 300 cv.

Todos los propulsores irán asociados a una caja de cambios automática de convertidor de par con 9 relaciones de origen ZF, así como a un sistema de tracción total inteligente (el Active Driveline de segunda generación, el cual permite que el coche circule la mayor parte del tiempo como un tracción delantera para favorecer al consumo, activando el tren posterior si hay pérdidas de adherencia).

Sin embargo, una de las características más llamativas del nuevo Evoque es que todas sus mecánicas serán mild-hybrid (semi-híbridas): el SUV cuenta con un alternador reversible que actúa tanto de generador como de impulsor, estando alimentado por una batería de 48 voltios y 0,2 kWh de capacidad. De acuerdo con Land Rover, esta solución mejora la eficiencia en un 6%, disminuye las emisiones en 8 gramos de dióxido de carbono, y aporta un par extra de 140 Nm.

El hecho de que todos los Range Rover Evoque vayan a ser mild-hybrid tendrá como consecuencia directa que la gama entera recibirá la etiqueta ECO de la DGT, la cual entre otras cosas permite a los modelos que la llevan circular y aparcar en ciudades como Madrid durante los episodios de contaminación, así como acceder al distrito central.

La micro-hibridación, conocida también como semi-hibridación, asistencia híbrida, mild-hybrid o MHEV, es una solución barata que están utilizando numerosos fabricantes de automóviles para reducir ligeramente las emisiones de sus vehículos. Hay que recordar que este tipo de coches no puede circular en modo 100% eléctrico en ningún momento, por lo que la mejora en condiciones reales suele ser mínima.

¿Tiene sentido que la DGT considere como ecológicos a los mild-hybrid a pesar de que son coches que contaminan casi igual que un térmico equivalente, simplemente porque tienen una pequeña asistencia eléctrica? ¿Es realmente preferible que entre al centro de Madrid un Range Rover Evoque diésel de 240 cv con pegatina ECO que un pequeño FIAT Panda gasolina de 69 cv con la pegatina C?

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