GKN Automotive presenta su nuevo sistema de propulsión eléctrico con dos marchas

Uno de los principales problemas del coche eléctrico, es que la ausencia de marchas obliga a los vehículos a moverse con una única relación. Algo que tiene como resultado que al contrario de los modelos con motor de combustión, su menor consumo sea en ciudad, y el mayor a velocidades de autovía. Para tratar de solucionarlo empresas como GKN han desarrollado sistemas dotados de un cambio.

La última evolución de esta tecnología está siendo sometida estos días a unas pruebas en el invierno de Suecia, a donde han llevado un grupo de vehículos dotados de este sistema.

Uno de ellos es un Jeep Renegade al que han sustituido su motor gasolina por un sistema eléctrico. Este cuenta con una potencia de 120 kW (164 CV) está conectado a las ruedas delanteras y dispone de un par motor máximo de 3.500 Nm que le propulsan hasta una velocidad máxima de 250 km/h. Además cuenta con un sistema vectorizado, que permite enviar la potencia a cualquiera de las ruedas de forma independiente.

La clave de esta propuesta es una transmisión de dos velocidades, con cambio de doble embrague, que permite la entrega de potencia sin apenas pérdida durante el cambio de relación. El resultado es un sistema que permite incrementar de forma notable la autonomía de los coches eléctricos, sobre todo cuando circulan de forma habitual por autovías.

En cuanto al por qué de instalar el tren motriz en el eje delantero, desde GKN se ha indicado que la tracción delantera proporciona beneficios más notables que las configuraciones de tracción trasera o en las cuatro ruedas, debido a la mejora de la frenada regenerativa. A esto añaden la mayor facilidad y rapidez a la hora de corregir posibles errores en la tracción durante la aceleración gracias al sistema vectorizado.

GKN dice que el sistema coaxial de dos velocidades se puede integrar fácilmente en las plataformas de vehículos existentes. Algo que reduce su coste y facilita la electrificación de modelos ya desarrollados. Puede instalarse en configuraciones tanto de tracción delantera, tracción trasera o tracción total, que van desde pequeños urbanos, hasta grandes SUV e incluso superdeportivos eléctricos.

Una tecnología que ya están usando algunos modelos híbridos enchufables de marcas como BMW, Mitsubishi, Porsche y Volvo, y que ahora quiere continuar extendiendo su influencia también entre los coches eléctricos puros.

Por supuesto el sistema tiene sus beneficios, pero también sus inconvenientes. El más evidente es que se complica un sistema extremadamente sencillo. Algo que supondrá mantenimiento y averías en una parte que normalmente al cliente no le molesta en la vida útil del vehículo. También se incrementa el peso del conjunto, lo que puede hacer que en recorridos urbanos el consumo aumente.

A esto añadir que GKN no indica cuál es el porcentaje de mejora de la eficiencia de los vehículos al adoptar esta tecnología. Sin duda un dato clave para valorar su idoneidad. Unos pros y contras que cada fabricante, y cada usuario, debe valorar para saber si se adaptan a sus necesidades.

Fuente | GKN

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