Volvo usara la trazabilidad blockchain para seguir el proceso industrial del cobalto utilizado en sus coches eléctricos

Desde hace tiempo los grupos de defensa de los derechos humanos han advertido de los problemas que supone el uso de materiales como el cobalto. Un mineral fundamental en la industria de la electrónica, pero también dentro de sectores como el de las baterías. Un material procedente en gran parte de la República del Congo, donde las garantías para una extracción responsable se diluyen entre acusaciones de explotación de las personas, corrupción y destrucción de los recursos naturales.

Para tratar de evitarlo, Volvo ha presentado un proyecto que usando la tecnología de las cadenas de bloques, blockchain, permitirá a la marca y sus clientes asegurarse el conducir un coche eléctrico cuya batería ha sido fabricada usando materiales extraídos de forma responsable.

La tecnología blockchain, que establece una red de datos compartidos transparente y fiable, aumenta significativamente la transparencia de la cadena de suministro de materias primas como el propio cobalto, pero también de otros como el litio, o el níquel, ya que la información sobre el origen del material no se puede cambiar sin ser detectada.

Para lograrlo, Volvo Cars ha llegado a un acuerdo con sus dos proveedores de baterías, la china CATL y la surcoreana LG Chem, que el colaboración con las principales firmas mundiales de tecnología blockchain les permitirá implementar la trazabilidad del cobalto a partir de este mismo año.

Las firmas tecnológicas Circulor y Oracle serán las encargadas de operar las cadenas de bloque en las líneas de suministro de CATL, que se pondrá en marcha después de unas pruebas realizadas el pasado verano. Por su parte la Red de Blockchain de Abastecimiento Responsable (RSBN), junto con los especialistas en abastecimiento RCS Global e IBM, están implementando la tecnología en el suministro dentro de las líneas de producción de LG.

Esto supondrá que el primer coche eléctrico de Volvo, el XC40 Recharge, que llegará en 2020 al mercado, podrá disfrutar de esta tecnología que asegurará a sus clientes que además de un coche libre de emisiones contaminantes, también conducirán un vehículo que ha sido fabricado de la forma más responsable posible. Un movimiento que también afectará a los modelos de la marca Polestar, que formarán parte de esta iniciativa desde el primer momento.

De esta forma mientras los desarrolladores terminan de diseñar sus baterías libres de cobalto, los fabricantes tienen a su disposición tecnología que permitirá reducir el impacto que tendrá el crecimiento de la demanda de cobalto por la explosión del mercado del coche eléctrico que se producirán en los próximos años, y que como vemos puede llegar a tener consecuencias negativas en los países productores de las materias primas para dar forma a las baterías si no se realizan los correspondientes controles.

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Fuente | Volvo

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