Menos de un año después de iniciar las obras, Tesla comienza las entregas del Model 3 en China

Tesla apenas ha necesitado un año desde los primeros trabajos moviendo tierras en su terreno en Shanghái para comenzar a entregar vehículos en China. Concretamente 357 días desde el inicio de los trabajos y que ayer día 29 se culminaron en su primera fase con la entrega de las primeras unidades del Model 3.

Esto permite a los norteamericanos cumplir con los objetivos de arrancar la producción antes de terminar el 2019, algo que lograron a principios de diciembre, y también las entregas con el acto realizado este domingo en la fábrica donde las 15 primeras unidades han llegado a manos de sus afortunados propietarios.

De esta forma se logra también adelantar la fecha que se habían marcado para arrancar las entregas, que se había puesto coincidiendo con el inicio del año lunar chino, el próximo 25 de enero. Fecha para la cual Tesla podrá lograr entregar unidades en un volumen más elevado y comenzar una escalada de la misma ya en el primer mes del año.

El inicio de las entregas en China además vendrá acompañado por una fuerte expansión de la red de servicios técnicos y Supercargadores, que en 2020 verán como su número se multiplica por dos. Todo para sacar el máximo partido al que se ha convertido en su mercado más rentable, algo en lo que ayudará el contar con una instalación propia que le permita sortear desde los elevados costes logísticos, los plazos de entrega, e incluso las posibles fluctuaciones geopolíticas que constantemente amenazaban la producción desde Estados Unidos.

Durante el evento, los responsables de la planta han confirmado que ahora el objetivo es lograr una producción de 1.000 unidades a la semana, o 280 unidades diarias. Algo que supondría lograr en una primera fase una tasa de unas 100.000 unidades al año, que posiblemente se vayan incrementando de forma paulatina como ha sucedido con las líneas de la fábrica de California.

Una producción que de momento tiene el futuro garantizado gracias a factores como el fuerte interés de los consumidores chinos en la marca americana, que se reforzará con la producción local. Además gracias a esta, Tesla puede beneficiarse de las ayudas públicas que permiten poner en la calle un coche con un coste más reducido, aumentando su competitividad. Un Model 3 que antes de los incentivos arranca en los 41.000 euros al cambio de la versión más económica.

A esto añadir un factor determinante y es que la rentabilidad por unidad vendida de los Model 3 chinos alcanzará números muy superiores a los que salen de la planta de California, y se estima que esta se situará por encima incluso de las marcas más rentables, como Porsche, con unas cifras que estarán entre el 30 y el 35% de margen por unidad. Todo esto no hace más que aumentar el optimismo sobre la marca, que a nivel bursátil ha cerrado el pasado viernes en otro máximo con 430 dólares por acción, y sin vistas de vuelta atrás.

Ahora queda por ver si la fábrica europea, que ya ha comenzado a mover terreno, sigue los pasos de la china y cumple su objetivo de ponerse en marcha en 2021.

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