Algunos usuarios están empezando a hackear sus Tesla y recuperar prestaciones eliminadas

La semana pasada conocíamos el llamativo y polémico caso de un propietario que había comprado un Tesla de segunda mano, y este tenía el sistema de Autopilot desconectado. Eso a pesar de que en su momento el primer propietario lo había pagado. Una situación claramente anómala que ha levantado mucha polémica y que puede tener consecuencias imprevisibles para la marca que ahora se enfrenta a la respuesta de los usuarios que están descubriendo como saltarse estas y otras limitaciones.

Y es que los modelos de Tesla son los primeros de la industria que pueden añadir, o perder, prestaciones a distancia mediante las actualizaciones a distancia. Algo que tiene consecuencias más allá de la activación de un elemento.

Según una investigación de la revista norteamericana Vice, la situación es más compleja de lo que podríamos pensar y ponen como inicio de todo la política de Tesla de no ofrecer reparaciones mediante terceros talleres. Eso quiere decir que en caso de accidente hay que acudir a uno de los establecimientos del fabricante. Algo que supone un desembolso muy elevado que lleva a las empresas aseguradoras a declarar el coche como siniestro total, ya que les sale más barato que la reparación.

Pero algunos propietarios deciden vender sus coches siniestrados, o repararlos por su cuenta. El problema es que a Tesla esto no le gusta, y decide por un lado eliminar la garantía, y por el otro en caso de accidente desactivar el acceso a los Supercargadores para evitar casos como aquellos que utilizan los componentes de un Tesla siniestrado para convertir un modelo de otra marca, y que podían acceder a la red de carga rápida de forma gratuita.

Y claro, un Tesla sin Supercargadores no es un Tesla al 100%. Es por eso que un grupo de usuarios han decidido ponerse manos a la obra y escudriñar el código del sistema de Tesla para por ejemplo recuperar la capacidad de cargar en los Supercargadores, siempre y cuando el sistema de alta tensión del vehículo esté perfecto. Algo que uno de los usuarios que hace esta operación indica ha realizado a 600 unidades en todo el mundo.

Un BMW Serie 3 (E30) dotado del sistema de propulsión de un Tesla Model S, y capaz de recargar en los Supercargadores

Pero abierta la caja de Pandora las posibilidades son infinitas. Por ejemplo en los Model S y X se podía acceder al pack Ludicrous, que con una actualización a distancia permitía mejorar de forma notable la aceleración de los vehículos. Un extra que en su momento tenía el «ridículo» precio de 20.000 dólares.

Modificaciones que van desde el propio pack Ludicrous, el acceso a los Supercargadores, pero también a la reciente mejora de la aceleración del Model 3 Long Range Dual Motor o incluso la activación del sistema de conducción autónoma plena. Todo modificaciones de pago y realizadas por software que podrían estar al alcance de la mano de los usuarios que no les importe perder la garantía, o la misma haya caducado.

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