Shell usará packs de baterías de 350 kWh para reducir el impacto de la recarga rápida en sus estaciones

La petrolera anglo-holandesa Shell se ha sumado a la tendencia de diversificación de otras compañías introduciéndose en el pujante sector de la recarga de coches eléctricos. Un proyecto que le está llevando a extender una red de puntos por toda Europa, donde además contará con la última tecnología en baterías para minimizar el impacto en la red de este proceso.

Shell está extendiendo una red de puntos con hasta 175 kW de potencia. Una cifra que ya empieza a ser considerable y que en algunos casos puede ser un problema para instalar estos puntos por culpa de la red eléctrica. Para lograr sortear estos problemas, la petrolera ha llegado a un acuerdo con la holandesa Alfen, que suministrará packs de baterías para de esa forma servir de respaldo a las estaciones.

Cada pack contará con una capacidad de 350 kWh y según sus diseñadores, permitirá reducir la carga en la red durante los picos de demanda. Además el sistema contará con una tecnología similar al V2G, que permitirá que cuando se reduzca el uso de los puntos de recarga por parte de los vehículos, el sistema de almacenamiento pasará a ofrecer servicios de respaldo a la red general. Algo que en la práctica permitirá almacenar energía por las noches en los horarios más económicos, y ofrecerla a la red durante el día cuando no haya coches cargando.

Un aspecto que de forma directa permitirá sacar mayor partido a energías renovables como la eólica, que podrá enviar la producción realizada por las noches a este tipo de acumuladores, para ser usada durante el resto de la jornada.

Según Luitzen Kaspersma, gerente de proyectos de futuros combustibles de Shell: “La movilidad eléctrica es importante para ayudar a satisfacer la creciente necesidad de un transporte más sostenible. Acelerar la adopción de vehículos eléctricos requiere una red de carga eficiente y robusta donde los clientes puedan cargar rápidamente sus coches en cualquier momento del día, incluso durante las horas pico. Estamos seguros de que el almacenamiento de energía ayudará a lograr eso ”.

Un proyecto piloto que servirá como base para expandir esta tecnología en el resto de la red y que permitirá reducir el coste operativo de las estaciones de carga, al reducir el uso de energía durante las horas pico. Un factor fundamental al que se podrá extender la posibilidad de reducir el término fijo de potencia contratado, que supone un importante freno a la red en mercados como el de España.

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Fuente | Alfen

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