Volkswagen quiere contratar a activistas climáticos «agresivos» para analizar sus políticas corporativas

El director ejecutivo de Volkswagen, Hebert Diess, está sopesando la posibilidad de contratar a activistas climáticos para analizar las políticas de la compañía y acelerar sus planes para ser una empresa más ecológica y sostenible. «Tenemos muchas ideas, pero tardan demasiado en implementarse en nuestra gran organización, así que necesito a alguien realmente agresivo dentro», ha declarado recientemente Diess en una entrevista.

Volkswagen tiene el objetivo de invertir de aquí a 2024 un total de 33.000 millones de euros exclusivamente en el desarrollo de coches eléctricos a baterías para todas sus marcas, un ambicioso impulso a través del cual la empresa pretende convertirse en líder mundial en la producción de vehículos eléctricos para mediados de década.

Actualmente, Volkswagen se encuentra inmersa en el lanzamiento del ID.3, su primer coche eléctrico basado en la plataforma modular MEB. La producción de este vehículo comenzó en noviembre; sin embargo, desde entonces la compañía se ha visto obligada a almacenar cientos de unidades debido a problemas en el desarrollo del software del vehículo.

Aparentemente, la serie de fallos masivos que presenta el ID.3 se debe al apresurado desarrollo del software. De acuerdo con algunos de los pilotos de pruebas de la marca, las unidades testadas pueden llegar a superar los 300 fallos de software diarios. Volkswagen tiene a un ejército de 10.000 empleados trabajando a toda prisa para encontrar una solución, mientras que los directivos del grupo están manteniendo reuniones diarias con el objetivo de seguir su evolución. Cuando finalmente se arreglen los problemas, Volkswagen tendrá que actualizar las decenas de miles de unidades ya fabricadas y almacenadas, muchas de ellas de forma manual.

Tampoco debemos perder de vista que el retraso en el desarrollo de este software también afectará al resto de las marcas del grupo, pues Audi, SEAT y Skoda también emplearán la plataforma modular MEB en sus modelos Q4 e-tron, el-Born y Enyaq, los cuales se fabricarán en la planta alemana de Zwickau junto con el ID.3.

La situación es tan grave que algunas fuentes comienzan a poner en duda que Volkswagen vaya a ser capaz de comenzar las entregas del automóvil en agosto como inicialmente esta previsto. Los más pesimistas incluso citan un posible retraso de un año hasta que el problema se solucione. Si finalmente la empresa no es capaz de corregir la situación a tiempo, numerosos directivos (incluyendo el propio Herbert Diess) podrían perder su puesto.

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