El desastre de la red de carga pública: Una pareja emplea 9 horas para recorrer 210 km a bordo de su nuevo Porsche Taycan 4S

El estreno de su flamante Porsche Taycan 4S no podía haber comenzado peor para una pareja británica que experimento la cara más negativa del coche eléctrico tras realizar un viaje desde Bournemouth, en el sur de Reino Unido, y descubrir que no siempre la red de carga esta a la altura de las circunstancias.

El matrimonio se vio obligado a recorrer, a lo largo de un camino de poco más de 200 km, seis estaciones de carga de vehículos eléctricos donde tuvieron que enfrentarse a colas, falta de capacidad de carga y puntos de recarga fuera de servicio.

Un recorrido en que la pareja tan sólo hubiera necesitado alrededor de dos horas y media al volante, terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla que casi les obliga a pasar la noche en un hotel.

La odisea vivida por Linda Barnes y su esposo, corroboran las palabras recogidas por The Guardian del presidente de la AA, Edmund King, que califica como ‘increíble mala suerte» la amarga aventura de la pareja, que pone de manifiesto los retos a nivel de infraestructura que deben ser solventados para permitir una transición masiva a la movilidad eléctrica cero emisiones.

El Objetivo de la transición energética

Reino Unido se está desmarcando del resto de países europeos por su comprometida estrategia política y legislativa, para acortar el proceso de transición hacia una movilidad 100% eléctrica que permita situar al país como referente mundial en cuanto a descarbonización de la economía.

El gobierno de Boris Johnson quiere acelerar los tiempos anticipando el fin de los motores de combustión interna, pero también transformando a Gran Bretaña en líder en energías renovables beneficiándose del crecimiento económico que esta industria puede ofrecer.

Para llegar al fin deseado desde el 10 de Downing Street, es necesario dotarse de una red de carga potente y fiable, justo todo lo que el matrimonio de Kent no pudo disfrutar durante su trayecto en su coche eléctrico nuevo.

Enamorados de su coche eléctrico pero no de la red de carga

El viaje convertido en titular nace de la confianza de los propietarios del Porsche Taycan 4S en las recomendaciones del sistema de navegación del coche eléctrico.

«Salimos de Bournemouth con 72 kilómetros de autonomía y el sistema de navegación del automóvil nos llevó hasta el cargador rápido más cercano, lo enchufamos pero no pasó nada», comentaba la Sra. Barnes, que añadía: «Un trabajador del estacionamiento nos dijo que llevaba fuera de servicio durante semanas».

A partir de este punto comenzó una búsqueda de alternativas en un país que cuenta con una red de carga mucho más desarrollada y numerosa que la existente en la actualidad en España.

Tras pasar por varios cargadores el matrimonio se preguntó si se verían obligados a tener que pernoctar en un hotel ante la imposibilidad de llegar a su destino. En un taller Porsche cercano les ofrecieron una recarga lenta, lo justo para llegar al próximo punto de carga rápido.

Llegados a este, se encontraron con una usuaria quien les indicó que la única forma que le había permitido cargar su vehículo eléctrico era llamando al servicio de atención telefónica, que estaba a punto de cerrar cuando llegaron los protagonistas de esta historia.

La siguiente parada demoraba aún más la recarga del nuevo coche eléctrico no sólo por ser un punto de sólo 7kW, sino porque por delante tenían cola para recargar. Además una vez llegado su turno descubrieron que el poste tan sólo permitía cargas de 45 minutos.

colas para recargar en un supercargador de Tesla en Estados Unidos

Finalmente consiguieron llegar a un punto con ocho cargadores, tras pasar por otros dos con anterioridad fuera de servicio, descubrieron que los 8 relucientes cargadores sólo permitían la carga a vehículos Tesla.

Afortunadamente junto a estos encontraron un cargador rápido con el que pudieron recuperar la energía suficiente para llegar a su domicilio con el coche al 11% de batería.

«Repasamos toda la gama de emociones en esas nueve horas – resignación, ansiedad por la autonomía, molestia e incredulidad de que esto estaba sucediendo y, finalmente, la euforia cuando nos dimos cuenta de que llegaríamos a casa»

Linda Barnes

Al día siguiente el marido de Linda quiso comprobar los puntos de carga rápida próximos a su domicilio, descubriendo que ninguno de los tres estaba operativo.

«Luego condujo a un pub local donde hay uno en el aparcamiento, que tampoco funcionaba. Sin inmutarse, condujo a la estación de servicio local de BP, pero, por supuesto, esta no funcionaba. No había número de teléfono de ayuda en el punto de carga y el empleado de la estación de servicio no pudo ayudar y dijo que no tenía nada que ver con ellos».

La experiencia ha convencido al matrimonio que la mejor opción es cargar siempre en el domicilio como hacen la mayoría de los usuarios en su país.

Haciendo nuevas amistades

La historia del matrimonio británico tiene como contrapartida el descubrimiento de una comunidad, de usuarios y propietarios del coche eléctrico, que mantiene una actitud cordial y de ayuda ante quienes usan y disfrutan de esta tecnología.

«En el lado positivo, hemos descubierto que los propietarios de automóviles eléctricos son un grupo útil y todos los que conocimos trataron de ayudar».

La red en Reino Unido

Reino Unido cuenta en la actualidad con aproximadamente 11.600 puntos que conforman su red de carga pública. Estas estaciones de recarga se encuentra principalmente en estaciones de servicio de autopistas, parkings de supermercados.

Un número creciente de restaurantes y pubs se suman a la red de puntos de carga pero añadiendo una red con diferentes niveles de carga y formas de pago diversas.

La media de coste por kilovatio ronda los 30 peniques (0.33 euros) por kWh, que es aproximadamente el doble de lo que un usuario paga por cargar en su domicilio particular.

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