Los muchos beneficios para la salud de las bicicletas eléctricas

Hace unos meses se publicaba un polémico estudio donde se indicaba que los usuarios de bicicletas eléctricas hacían incluso más ejercicio que los que tienen una sin asistencia. Por supuesto, la discusión elevó el tono entre los que estaban de acuerdo y los que no. Ahora otro informe realizado por la asociación de ciclistas de Noruega añade más datos de los beneficios físicos de montar en bicicleta eléctrica.

Una de las bases fundamentales es que al contar con un sistema de asistencia, los propietarios de bicicletas eléctricas suelen ir más lejos, y sobre todo con más frecuencia. Algo que compensa el menor esfuerzo a la hora de pedalear.

Los investigadores estudiaron tanto a los ciclistas de bicicletas eléctricas pedelec antes y después de comprar una bicicleta, así como a los ciclistas tradicionales. Un seguimiento de seis meses que nos permite ver la realidad física de ambos grupos de usuarios.

Los investigadores descubrieron que los propietarios de bicicletas eléctricas eran más activos, aumentando su distancia por recorrido en un 49%. Por su parte los propietarios de bicicletas sin asistencia no han vivido cambios en la distancia de sus desplazamientos.

En el caso de los «ciclistas eléctricos» se ha dado otra interesante tendencia y es que han visto reducido el uso de su coche privado y el transporte público. Un extremo que llevó a los investigadores a concluir que tener una bicicleta eléctrica conlleva cambios significativos en el estilo de vida.

Más kilómetros, pero también mejor salud

En el estudio realizado por TRIP (Transportation Research Interdisciplinary Perspectives) estudió a 10,000 adultos en siete países de Europa, compararon la cantidad de energía y el tiempo dedicado a la bicicleta eléctrica, el ciclismo tradicional, caminar y conducir. Los resultados muestran que las bicicletas eléctricas ganaron en la categoría de ejercicio total y distancia recorrida.

Según los responsables de este trabajo «Las bicicletas eléctricas hacen que la gente se mueva, pero también es una actividad cardiovascular».

Así lo refrenda un estudio de la Universidad Brigham Young. Los investigadores compararon a 33 ciclistas de entre 18 y 65 años en un recorrido de 10 km. Unos montaban bicicletas de montaña tradicionales, y otros modelos con asistencia eléctrica. Al comparar su frecuencia cardíaca, descubrieron que los usuarios de las eléctricas realizaban casi tanto esfuerzo como los ciclistas. Llegaron a la conclusión de que el ciclismo con bicis eléctricas es una forma de ejercicio aeróbico.

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Además también han visto que a pesar de que el esfuerzo a nivel cardíaco ha sido similar, la sensación de dureza del recorrido ha sido mucho menor cuando se ha utilizado la eléctrica. Un punto clave en ese estudio que además pone sobre la mesa los beneficios de este tipo de movilidad para personas poco activas, que se sentirán más motivados para salir de casa, y personas mayores o con problemas de movilidad.

La conclusión es que la bicicleta eléctrica es una excelente alternativa de movilidad, una fuente de ahorro de emisiones de CO2, y además permite a muchos realizar un ejercicio que con una bicicleta convencional no realizarían.

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Fuente | Road

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