Toma de contacto con el Renault Twingo Electric: un coche eléctrico ideal para entornos urbanos

El Renault Twingo nació en el año 1992 con el objetivo de convertirse en el representante de la marca del rombo en la categoría de los vehículos urbanos (segmento A). El pequeño modelo revolucionó el mercado europeo gracias a su singular propuesta: su simpática estética, sus llamativos colores, sus desenfadas tapicerías, su sorprendente habitabilidad y la modularidad que le proporcionaba su carrocería tipo monovolumen lo convirtieron en un éxito inmediato.

Tal fue su popularidad que se mantuvo en producción en el viejo continente hasta 2007 (en Sudamérica siguió fabricándose hasta 2012), año en el que se lanzó la mucha más sobria segunda generación. A pesar de que el modelo mantenía la característica practicidad de su antecesor y añadía interesantes variantes deportivas RS, nunca llegó a igualar su éxito.

En 2014 Renault lanzó la tercera generación de su benjamín, apostándolo todo a una estética más desenfadada y a una configuración mecánica inédita: frente a la clásica arquitectura de motor delantero/tracción delantera de las dos primeras encarnaciones del Twingo, el nuevo modelo recurría a una configuración «todo-atrás» de motor trasero/tracción trasera.

Con este movimiento, Renault prometía mejorar la habitabilidad del coche y sobre todo su maniobrabilidad: al prescindir de los palieres, las ruedas delanteras podían girar hasta 45 grados, dándole al modelo una gran agilidad en el tráfico urbano. Sin embargo, el Twingo no ha sido capaz de hacer sombra a los actuales líderes del segmento A europeo, los FIAT Panda y 500.

A pesar de todo, Renault por el momento no tiene previsto dejar morir al entrañable urbanita, que ahora llega con fuerzas renovadas de la mano de una versión eléctrica, la cual ha sido bautizada como Twingo Electric. Este lanzamiento llevaba años siendo adelantado por los medios especializados, pues la plataforma Edison sobre la que se basa el modelo, la cual es compartida con los Smart EQ fortwo y EQ forfour (este último se fabrica junto al Renault en Novo Mesto, Eslovenia), fue diseñada desde el principio para albergar trenes motrices eléctricos.

La introducción del Twingo Electric supondrá en mercados como el español la desaparición del Twingo térmico; sin embargo, en países como Francia o Italia, donde tiene una mayor cuota de mercado, ambas variantes convivirán durante un tiempo. Dentro del panorama europeo, su principales rivales serán los FIAT 500 Action, SEAT Mii electric y Smart EQ forfour. Para comprobar hasta qué punto será competitivo frente a ellos, nos hemos puesto a sus mandos durante su presentación internacional. ¿Nos acompañáis a conocerlo?

Envoltorio conocido

Estéticamente, el Twingo Electric no cambia demasiado respecto al Twingo III phase II introducido el año pasado. Solo pequeños detalles decorativos en color azul y las insignias específicas (además de la evidente adición de una batería en los bajos y la desaparición del escape) nos indican que nos encontramos ante un vehículo eléctrico.

El Twingo es un modelo de proporciones peculiares: corto (3,61 metros), muy alto (1,56 metros) y estrecho (1,65 metros); además, su amplia distancia entre ejes (2,49 metros) y su configuración «todo-atrás» le dan un perfil muy característico, con unos voladizos casi inexistentes, las ruedas situadas en las esquinas y un capó reducido que se abre basculando y que solo da acceso a la batería de 12 voltios y al depósito del agua de los limpiaparabrisas (para acceder al motor eléctrico hay que levantar la moqueta del maletero y retirar la tapa que lo separa del vano).

Las luces diurnas son tipo LED, pero los faros siguen siendo halógenos. La rejilla de la parrilla y de la toma de aire inferior se puede personalizar en varios colores, al igual que los retrovisores, las bigoteras y los cromados de las taloneras. También hay disponibles varios strippings que permiten aumentar visualmente la anchura del coche y darle un toque más personal.

Las llantas son de 15 pulgadas de serie (16 pulgadas en opción). Aunque la carrocería es de cinco puertas, los tiradores traseros están ocultos en el pilar C, como ocurre en el Clio. La trasera tiene un aspecto bastante personal gracias a la presencia de un alerón (de serie) y de un portón realizado íntegramente en cristal. En definitiva, nos encontramos ante un modelo coqueto y muy personalizable.

Un habitáculo sencillo, acogedor y colorido

Al igual que ocurre con el exterior, el interior del Twingo Electric es prácticamente igual al de su hermano térmico. Así, nos encontramos ante un salpicadero de líneas sencillas pero más acogedor que el de otros urbanos como el SEAT Mii electric, que peca de espartano (por ejemplo, el SEAT tiene los paneles de las puertas con chapa vista y carece de aireadores centrales regulables y de pantalla táctil).

Además, el habitáculo es muy personalizable: hay varias tapicerías disponibles, y se pueden elegir distintos colores para las molduras del volante, de las toberas de aireación laterales, de la base de la palanca selectora y de la consola, lo que permitirá a los usuarios configurar el ambiente interior que más se adapte a sus gustos.

Aunque la ergonomía no es mala, algunos botones (el del regulador/limitador de velocidad y el del modo Eco) están demasiado bajos. Los mandos del climatizador, al igual que ocurre con la mayoría de controles del interior, son viejos conocidos: en este caso, proceden de las anteriores generaciones de Clio, ZOE y Captur. La instrumentación, formada por un gran dial analógico y por una pantalla monocroma, es sencilla pero legible.

La calidad percibida es correcta: aunque todos los plásticos son duros están bien ensamblados y no hay desajustes o grillos. La habitabilidad del coche, que está homologado para cuatro plazas, es buena en relación a su tamaño, pues las plazas traseras son lo suficiente amplias para pasajeros de estatura media (1,75 metros) tanto en espacio para la cabeza como para las rodillas.

El maletero cubica 188 litros ampliables a 219 litros si los respaldos traseros adoptan una posición más erguida. Abatidos se forma una superficie plana; además, el asiento del pasajero también se puede plegar (sistema «one touch»), lo que permite al pequeño modelo ofrecer un espacio longitudinal de récord (2,31 metros, suficiente como para transportar una estantería «Billy» de IKEA).

El acceso tanto a las plazas delanteras como a las traseras es bueno, algo a lo que ayuda la elevada altura de la carrocería. La visibilidad es correcta hacia delante pero mejorable en el tres cuartos trasero, por lo que la cámara de marcha atrás de serie será muy útil en ciertas maniobras. Las ventanillas traseras son de compás, y no hay asideros en el techo en ninguna de las plazas.

El sistema multimedia EASY LINK con navegador es sencillo pero intuitivo. La pantalla táctil de 7 pulgadas tiene una buena respuesta, y el sistema no muestra un lag apreciable. La conectividad además va un paso más allá de los típicos emparejamientos mediante Bluetooth, USB, Apple CarPlay y Android Auto, con una completa oferta de servicios.

Para empezar, el sistema EASY LINK dispone un servicio Auto-update que permite actualizar entre otras cosas la cartografía del navegador; además, no faltan elementos como el TomTom Traffic o la búsqueda mediante Google. Sin embargo, el plato fuerte lo aporta la app para smartphones MY Renault, que habilita toda clase de nuevas funciones.

A través de ella, el conductor puede enviar un itinerario al coche incluyendo paradas para cargar, continuar su trayecto a pie (navegación puerta a puerta) una vez haya aparcado, localizar su vehículo (Find My Car), gestionar y programar la carga, preacondicionar la temperatura del habitáculo, consultar el área de alcance del coche en modo Estándar y Eco en base a la autonomía restante, localizar puntos de carga, pagar recargas en estaciones públicas mediante un pass de pago, etc.

Un modelo diseñado para el tráfico urbano

El motor R80 del Twingo Electric es similar al utilizado en el ZOE. Si bien ambos se fabrican en Cléon (Francia), el del recién llegado es algo más pequeño para caber en el vano trasero. Tiene 81 CV (60 kW) de potencia y 160 Nm de par, y permite al coche hacer el 0-50 km/h en 4,2 segundos, el 0-100 km/h en 12,9 segundos y el 80-120 km/h en 11,5 segundos. La velocidad punta está limitada a 135 km/h.

El modo Eco, diseñado para maximizar la eficiencia del coche, modifica algunos de estos parámetros, si bien Renault ha querido mantener sus prestaciones en ciudad: hasta 10 km/h se mantiene el par original, hasta 50 km/h se mantiene la potencia (a partir de ahí se reduce a 46 CV o 34 kW), y la velocidad máxima se limita a 100 km/h. El sistema de climatización no se ve afectado.

La posición de conducción es relativamente alta, como en un SUV, y los asientos apenas tienen agarre lateral, algo que si bien se hará notar en carreteras secundarias no es especialmente relevante en ciudad, el ámbito para el que fue diseñado el coche. Los asientos delanteros disponen de reposacabezas integrados y tienen un mullido cómodo.

Renault afirma que, gracias a la presencia del pack de baterías bajo los asientos delanteros, el comportamiento de este Twingo es el mejor hasta la fecha. Lo cierto es que debido a su configuración mecánica, el coche tiene un andar muy particular, con unas peculiaridades muy marcadas dependiendo del tipo de vía por el que circule.

Por ciudad es un vehículo cómodo, pues la suspensión absorbe de forma satisfactoria baches y badenes. Su radio de giro además es muy reducido (4,3 metros), lo que facilita la maniobrabilidad y le da un plus de agilidad que se complementa a la perfección con las rápidas salidas que le permite su motor eléctrico. Este terreno es en el que saca a relucir todo su potencial, moviéndose como pez en el agua entre el tráfico urbano.

Curiosamente, en carreteras secundarias resulta ser un modelo sorprendentemente bueno: sin llegar al aplomo de un SEAT Mii electric, que tiene el comportamiento de un coche de segmento superior, el Renault Twingo Electric se muestra vivo y ágil. La dirección, aunque no transmite nada de lo que ocurre bajo las ruedas, resulta relativamente precisa y rápida; la motricidad a la salida de las curvas es buena gracias a su configuración mecánica; y el coche se siente estable gracias al bajo centro de gravedad.

Sin embargo, la película cambia radicalmente en autopista, un escenario en el que el francés se siente menos cómodo. Aunque no tiene ningún problema para mantener altas velocidades, su elevada altura y su configuración «todo-atrás» lo hacen sensible al viento lateral, lo que da cierta sensación de flotabilidad en el eje delantero y obliga a ir corrigiendo la trayectoria.

De cierto modo, el comportamiento de este Twingo Electric recuerda al de aquellos viejos utilitarios «todo-atrás» de los años 50 y 60, que se mostraban ágiles y nerviosos en carreteras de montaña, pero adolecían de una estabilidad mejorable en vías rápidas. En cualquier caso, en este tipo de situaciones el Renault sigue siendo fácil de conducir y seguro: simplemente no está cómodo, algo a lo que tampoco ayuda su pobre insonorización (el ruido aerodinámico se hace muy audible a alta velocidad).

El coche dispone de un modo D convencional y tres modos que aprovechan la retención de la frenada regenerativa (B1, B2 y B3). Incluso en el modo de mayor retención (B3) no es posible realizar la conducción de un pedal, si bien permite mejorar el confort en ciudad. El sistema de frenos (discos ventilados delanteros, tambores traseros) cumple su cometido de forma satisfactoria.

Autonomía más que suficiente para el día a día

La batería de 400 voltios empleada en el Twingo Electric tiene una capacidad útil de 21,4 kWh, está refrigerada por líquido y monta celdas de origen LG Chem. El pack pesa 165 kg, tiene una carcasa de aluminio y dispone de 8 módulos y 96 celdas. Su garantía es de ocho años o 160.000 km, como suele ocurrir en la mayoría de coches eléctricos del mercado.

Sobre el papel el modelo homologa 190 km WLTP en mixto, 225 km WLTP con el modo Eco activado y 270 km WLTP en ciudad. En nuestra toma de contacto el Twingo Electric nos mostró un consumo de 13,9 kWh/100 km a 100 km/h, lo que equivaldría a una autonomía aproximada de 154 km por carga. A 120 km/h el consumo subió a 17,5 kWh/100 km, arrojando un alcance aproximado de 122 km. Estas cifras son meramente orientativas y se midieron con el climatizador a 22º C.

Sin embargo, cada coche debe juzgarse en base al tipo de uso para el que ha sido diseñado, y el Twingo Electric no fue concebido para realizar largos viajes por autopista, sino para moverse en entornos urbanos, donde debería superar los 200 km de autonomía con facilidad. Los conductores europeos residentes en ciudades recorren una media de 30 km al día, por lo que el alcance del Twingo Electric en estas circunstancias debería ser más que suficiente para los desplazamientos de toda una semana laboral.

Su enfoque puramente urbano queda reforzado una vez más por la ausencia de un sistema de carga rápida en corriente continua. A cambio Renault nos ofrece el cargador Camaleón, que permite cargas máximas a 22 kW en corriente alterna (trifásica), una característica única en su segmento. A dicha potencia tarda 50 minutos en pasar del 15 al 80%, así como 1 hora y 30 minutos en pasar del 0 al 100%.

Es interesante remarcar que en Europa el 75% de los puntos de carga funcionan en corriente alterna y tienen entre 18 kW y 22 kW de potencia. Además, los puntos de carga en corriente continua son menos abundantes en las zonas urbanas (su despliegue es más típico en vías interurbanas), lo que explica la configuración de carga elegida por Renault.

Precios y equipamiento del Renault Twingo Electric

El Renault Twingo Electric estará disponible en nuestro mercado con un único acabado, el tope de gama Zen. Sin embargo, inicialmente estará acompañado por la edición especial de lanzamiento Vibes, que incluirá una serie de detalles estéticos específicos. El precio de estas terminaciones será respectivamente de 21.900 euros y 22.900 euros (incluyendo IVA, transporte e impuesto de matriculación).

Tras descuentos la tarifa del Zen se queda en 20.914,50 euros y la del Vibes en 21.869,50 euros. A esto habría que restar las ayudas del Plan MOVES II, de hasta 6.500 euros, lo que dejaría el precio de partida del pequeño urbanita por debajo de la barrera psicológica de los 15.000 euros, una cifra muy atractiva que se acerca a las tarifas del discontinuado Twingo térmico.

El equipamiento del acabado Zen es el siguiente:

  • Exterior: luces diurnas LED, retrovisores y tiradores de las puertas color carrocería, stripping Electric, lunas traseras sobretintadas, alerón, llantas de 15 pulgadas (Altana).
  • Interior: volante de cuero regulable en altura, tapicería mixta cuero-tela, hueco de almacenamiento bajo los asientos traseros, bandeja del maletero, respaldos traseros regulables y abatibles en proporción 50/50, hueco portaobjetos en la consola central, asiento del conductor con regulación en altura, asiento del pasajero abatible «one touch», guantera cerrada, portaobjetos en las puertas traseras.
  • Seguridad: cuatro airbags (frontales y laterales delanteros), aviso de los cinturones de seguridad delanteros, ayuda a la frenada de emergencia SAFE, ABS, regulador/limitador de velocidad, ESP, anclajes ISOFIX traseros.
  • Funcional: sistema multimedia EASY LINK (pantalla táctil de 7 pulgadas, navegador, Pack Sound, conectividad Bluetooth, USB, Android Auto & Apple CarPlay), climatizador automático, cierre centralizado, kit de reparación de neumáticos, preinstalación de alarma, sensores de aparcamiento traseros, cámara de marcha atrás, ordenador de a bordo, sensores de luz y lluvia, elevalunas eléctricos delanteros con el del conductor impulsional, cable de carga tipo 3.

La serie especial Vibes añade a todo esto unas llantas de aleación de 16 pulgadas, colores específicos, insignias y strippings propios, packs de personalización exterior e interior exclusivos y una tapicería mixta cuero-tela de diseño diferente.

La paleta de colores de la terminación Zen está formada por una opción gratuita (Verde Pistacho), tres de 220 euros (Azul Dulce, Blanco Cristal y Amarillo Mango), cuatro de 500 euros (Azul Océano, Blanco Quartz, Gris Cosmos, Negro Brillante) y una de 620 euros (Rojo Deseo). En el caso del Vibes se mantiene la opción gratuita (Verde Pistacho), dos de 220 euros (Azul Dulce, Blanco Cristal), tres de 500 euros (Blanco Quartz, Gris Cosmos, Negro Brillante) y una de 620 euros (Naranja Valencia).

Opcionalmente el Zen podrá equipar unas llantas de aleación de 16 pulgadas (Monega, 200 euros), idénticas a las de la serie especial Vibes pero en acabado bitono (plata-negro). Además de la tapicería de serie, el acabado Zen dispondrá de otras tres tapicerías opcionales (negra, roja y amarilla), tres packs de personalización exterior (blanco, rojo y amarillo; 150 euros), dos strippings laterales (Puntos y Cosmic; 200 euros) y tres packs de personalización interior (negro, rojo y amarillo; 150 euros). El Vibes se podrá personalizar con un stripping específico (Wow, 300 euros).

Siendo tanto el acabado Zen como la serie especial Vibes prácticamente full-equip de serie, la lista de equipamiento opcional es reducida: cable de carga tipo 2 (450 euros), alerta por cambio involuntario de carril (200 euros), techo eléctrico de lona (800 euros) y faros antiniebla (170 euros, solo disponibles en el Zen). Desafortunadamente, los asientos delanteros calefactados presentes en las unidades de prensa de origen francés no llegarán a los modelos españoles.

Conclusiones

El Renault Twingo Electric es uno de los primeros coches eléctricos en rondar la barrera de los 20.000 euros antes de ayudas. Como el resto de sus rivales situados en horquillas de precios similares, ha sido diseñado para un uso mayoritariamente urbano. Si bien se defiende con dignidad fuera de dicho entorno, su enfoque es el de servir como coche de batalla para los trayectos diarios. Su principal virtud la encontramos precisamente en su agilidad a la hora de callejear.

En relación a sus rivales, se muestra como una opción equidistante: tiene más autonomía que los Smart EQ forfour y FIAT 500 Action pero menos que el SEAT Mii electric, no dispone de la carga rápida en corriente continua de los FIAT y SEAT pero llega a mayor potencia en alterna, su batería tiene refrigeración líquida (el Mii electric no tiene refrigeración de ningún tipo), y ofrece una capacidad de personalización muy superior a la del SEAT manteniendo un precio inferior a los FIAT y Smart.

En definitiva, se trata de una opción muy equilibrada que satisfará las necesidades de aquellos clientes que busquen un coche eléctrico coqueto, muy equipado, relativamente barato y con un bajo coste de utilización para su día a día; así como para los que necesiten un segundo coche de uso urbano dentro de su unidad familiar.

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