Unos 150 concesionarios dejarán de pertenecer a la red Cadillac por no querer comprometerse con el coche eléctrico

Dentro de la ambiciosa estrategia de electrificación de General Motors, la histórica marca premium Cadillac tendrá un papel clave, pues será la encargada de convertirse en la punta de lanza tecnológica del grupo norteamericano. Así, los planes de General Motors pasan por convertir a Cadillac en rival directa de Tesla, pasando a vender exclusivamente coches 100% eléctricos para 2030.

Aunque los primeros modelos de este tipo vendidos por Cadillac serán los Lyriq y Celestiq, basados en una arquitectura específica, más adelante también se electrificarán modelos clave como el enorme SUV Escalade, que durante muchos años ha sido el buque insignia de la marca y que debería ganar una versión completamente eléctrica para 2024.

Sin embargo, esta estrategia fue recibida con escepticismo e incluso rechazo por parte de algunos de los concesionarios de la marca en Estados Unidos. A esto habría que unir que la red de distribución de la compañía en su país natal está sobredimensionada, motivo por el cual Cadillac ha tomado la decisión de aprovechar la transición al coche eléctrico para deshacerse de algunos de sus distribuidores.

Así, hace unas semanas Cadillac anunció que entregaría 500.000 dólares en compensaciones a aquellos concesionarios que decidieran dejar de ser distribuidores oficiales de la marca antes de que finalizara noviembre. «Algunos concesionarios no están listos para hacer este cambio o para gastar al menos 200.000 dólares en cargadores, herramientas y la capacitación que General Motors requiere. Tienen hasta el 30 de noviembre para decidir si prefieren simplemente irse».

Con esta decisión, Cadillac pretendía prescindir tanto de sus distribuidores menos capaces como de aquellos que no tuvieran interés en vender coches eléctricos, reduciendo con ello su sobredimensionada red. «Queremos movernos rápido y asegurarnos de que los distribuidores están preparados para la transición. Esta es simplemente una opción para aquellos concesionarios que sientan que los coches eléctricos no son adecuados para ellos».

Ahora se ha sabido que un 17% de los 880 concesionarios de Cadillac en Estados Unidos (es decir, alrededor de 150) han decidido abandonar la red de distribución de la marca para no tener que hacer frente a las costosas inversiones necesarias para vender y reparar automóviles eléctricos, quitando a la compañía un lastre del que llevaba tiempo tratando de deshacerse.

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