La gran debilidad de Tesla frente a los fabricantes tradicionales: la ausencia de plataformas modulares

Los coches eléctricos son a día de hoy más costosos que sus equivalentes de combustión interna. A pesar de que desde un punto de vista constructivo son mucho más sencillos (un motor térmico tiene docenas de piezas móviles, mientras que uno eléctrico solo tiene una), se ven lastrados entre otras cosas porque todavía se fabrican pocas unidades.

En la industria automovilística tienen claro que para lograr fabricar coches eléctricos asequibles será necesario alcanzar grandes economías de escala: cuantos más vehículos se produzcan, antes se amortizarán las inversiones realizadas en su desarrollo y más bajos serán sus costes de producción. Dentro de esta estrategia jugarán un papel de importancia las plataformas modulares escalables.

Una plataforma modular permite construir diferentes tipos de automóviles (utilitarios, berlinas, SUV, furgonetas…) de diverso tamaño partiendo de una base común, lo que simplifica enormemente el desarrollo de los vehículos y permite una importante reducción de los costes productivos. Esta solución lleva años utilizándose con los vehículos térmicos, y tendrá una gran importancia en la categoría de los eléctricos.

Podemos distinguir dos tipos de plataformas modulares para coches eléctricos dependiendo del planteamiento seguido por los fabricantes: las multienergía, que han sido desarrolladas para poder acoger trenes motrices térmicos, híbridos y eléctricos; y las dedicadas, que han sido creadas desde el principio para modelos 100% eléctricos.

Plataforma CMF-EV de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi

Las plataformas multienergía serán muy útiles durante los primeros compases de la transición a la movilidad eléctrica debido a que permitirán que los coches eléctricos compartan piezas y líneas de producción con modelos térmicos de alto volumen, amortizándose antes su desarrollo y permitiendo aprovechar al máximo las sinergias con el resto de la gama.

Las plataformas dedicadas por su parte son mucho más sencillas debido a que no tienen que cumplir los requisitos necesarios para acoger varios tipos diferentes de tren motriz, y al estar adaptadas a un tipo de sistema de propulsión concreto, permiten optimizar la distribución mecánica (los motores eléctricos son más pequeños que los térmicos, por lo que se puede acortar el capó, adelantar el habitáculo, reducir los voladizos, ampliar la distancia entre ejes, etc; mientras que la situación de las baterías en los bajos conlleva una mejor distribución del peso).

Plataforma Ultium de General Motors

Algunos ejemplos de plataformas multienergía son la CMF-B/EV de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, las FAAR y CLAR de BMW, la futura MMA de Mercedes-Benz, las eCMP y eVMP de Stellantis o las CMA y SPA de Volvo. En cuanto a las plataformas dedicadas, habría que destacar la CMF-EV de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, la futura Neue Klass de BMW, la SEA de Geely, la Ultium de General Motors, la E-GMP de Hyundai, la MEA de Mercedes-Benz o las MEB y PPE del Grupo Volkswagen.

La quintaesencia de las plataformas modulares para coches eléctricos será la futura arquitectura SSP del Grupo Volkswagen, que llegará en 2025 para sustituir a las MEB (modelos de volumen) y PPE (modelos premium). Esta plataforma altamente escalable se podrá utilizar en modelos del segmento B al segmento F, con toda clase de carrocerías y equipando hasta cuatro motores eléctricos, lo que posibilitará configuraciones de tracción delantera, trasera o total.

Plataforma E-GMP de Hyundai

De acuerdo con numerosos expertos, el joven fabricante estadounidense Tesla aventaja en tecnología eléctrica a la inmensa mayoría de sus rivales. Sin embargo, donde no puede competir la marca capitaneada por Elon Musk es en las economías de escala: a pesar de apostar por soluciones que buscan maximizar los ahorros de costes como el empleo de bastidores formados a partir de grandes piezas de función, la compañía no dispone de plataformas modulares.

Así, los Model 3 y Model Y emplean una plataforma y los Model S y Model Y otra diferente. La pick-up Cybertruck también se asentará sobre una arquitectura específica, como se sospecha que ocurrirá con el futuro Roadster. Si bien posiblemente el futuro compacto de la firma utilice una versión modificada de la arquitectura vista en los Model 3 y Model Y, lo cierto es que Tesla no dispone de una plataforma modular como tal.

Plataforma MEB del Grupo Volkswagen

Esto podría suponer un problema para la marca en el futuro, pues gracias a las economías de escala sus rivales podrían lograr rápidamente un mayor margen de beneficios y unos precios más bajos. Por el momento Tesla no ha confirmado sus planes de futuro, pero no sería de extrañar que más adelante anunciara el desarrollo de una arquitectura común para toda su gama de turismos.

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