Se carga en cinco minutos, ya produce prototipos de prueba, y ahora Storedot saldrá a bolsa por 3.500 millones de dólares para financiar su expansión

Mientras el sector está expectante de ver qué tecnología de baterías se llevará el gato al agua en las próximas generaciones, una de estas parece estar situándose en una posición muy interesante. Se trata del sistema de la israelí Storedot, que después de demostrar la capacidad de sus baterías capaces de cargarse en cinco minutos, e incluso arrancar la producción de prototipo funcionales, ahora camina hacía una salida a bolsa que será definitiva en sus trabajos.

Y es que en estos momentos el sistema de Storedot está en su última fase de desarrollo. Algo para lo que necesitará ampliar sus programas de pruebas y para lo que buscará capital en una salida a bolsa (SPAC) donde esperan recaudar unos 3.500 millones de dólares.

Con lo recaudado, los trabajos de I+D darán un salto adelante y permitirán según el presidente de la compañía, lograr fabricar las primeras celdas totalmente funcionales para coches eléctricos a finales de este año, para de esa forma en 2022 poder mostrar al público las capacidades de carga ultrarrápida de sus celdas.

Para trabajar en la nueva fase, Storedot también ha confirmado dos fichajes de altura para dar un impulso a la compañía. Se trata de David Gilmour, ex director ejecutivo de la división de inversiones de riesgo de la petrolera BP, así como a Jon Salkeld, responsable de Innovación científica, universidades y alianzas externas también en BP.

Desde Storedot han indicado que los trabajos con la tecnología se han centrado en desarrollar los materiales y las químicas con las que lograr su objetivo de velocidad de carga que debería situarse más allá de los 500 kW para lograr el objetivo de recargar una batería en 5 minutos.

También han añadido que trabajan de forma paralela en el desarrollo de las instalaciones que se encargarán de la producción, para acelerar un proceso desde el inicio de los primeros trabajos hasta el arranque de la fase comercial que indican está en torno a los cinco años. Algo que esperan reducir gracias al diseño de las líneas de producción capaces de lograr una fabricación en masa. Un aspecto que podría acelerar las

Un aspecto que desde la empresa israelí indican que allana el camino para el lanzamiento de esta batería de ánodo de silicio dominante, que se diferencia del resto de baterías en aspectos como el contar con menos litio y más germanio o estaño. Además, también tienen agentes anti-degradación para prevenir una posible pérdida de capacidad prematura debido al uso intensivo de la carga rápida.

Como recordamos la clave de la propuesta de Storedot se basa en una configuración de celdas en láminas, formadas por una combinación de nanomateriales y compuestos orgánicos que provocaban “reacciones no tradicionales”. La carga rápida se produce gracias a la transferencia de iones de un ánodo a un cátodo a una velocidad que no era posible antes de contar con esos materiales. Una configuración que según sus desarrolladores, permite recargas a más potencia, y además con más seguridad.

Relacionadas | 5 minutos y sin aguas residuales. Investigadores chinos descubren una nueva forma para recuperar el litio de las baterías del coche eléctrico

Fuente | Storedot

Compártelo: