¿Está en la basura el biocombustible del futuro? Una empresa así lo cree y lo está buscando

Uno de los mayores productor de biocombustible diésel está buscando nuevas formas de aprovechar absolutamente todo, con el fin de producir combustibles para los automóviles con motor de combustión interna.

Desde ramas de árboles caídas hasta la basura acumulada en los vertederos, todo puede ser una fuente potencial de materias primas para elaborar un combustible que se pueda quemar en las cámaras de combustión de los automóviles o en los motores de los aviones.

Según informa Bloomberg Green, en Canadá se va a crear una refinería que empleará residuos forestales para fabricar combustible diésel ‘renovable’, aunque el propio concepto de este término choca con la idea latente de este nuevo proyecto.

De petróleo a la basura

Acostumbradas a taladrar los suelos del planeta en búsqueda de pozos de petróleo y gas, las grandes petroleras han dirigido en los últimos años sus ojos a los biocombustibles, una solución que bajo un nombre ‘molón’ y pegadizo, blanquea un negocio que no rompe con las emisiones del transporte.

En declaraciones a Bloomberg Green Jeremy Baines, presidente de las operaciones de la compañía finlandesa en América del Norte responsable del proyecto canadiense, considera «divertido ver a las compañías petroleras comenzar a hacer lo que trabajamos hace 15 años«.

Por su parte Baines ve este fenómeno como «una demostración de que la industria petrolera tiene las habilidades y los activos para convertir de petróleo a renovables«.

La empresa Neste que probará en Suecia la posibilidad de llevar a producción la «gasolina renovable», como anticipó FCE, trabaja con fuentes de baja intensidad de carbono como aceite de cocina usado y grasas animales.

En la actualidad también está estudiando materias primas potenciales, incluidos cultivos utilizados para enriquecer el suelo y los residuos sólidos de vertederos. La compañía actualmente no utiliza aceite de soja u otros aceites comestibles para fabricar diesel renovable en América del Norte.

El coche eléctrico no es una amenaza

Pese al crecimiento del coche eléctrico a nivel mundial, incluido Estados Unidos y Canadá, Baines no se siente preocupado a pesar de ser usuario y propietarios de un coche cero emisiones de batería.

Según el presidente de operaciones, «no hay una bala mágica que descarbonizar«, y zanja el reto de la descarbonización individuando las claves para conseguirla:

«Necesitaremos electrificación. Necesitaremos hidrógeno. Necesitaremos combustibles renovables líquidos. Hay espacio para todos en esto«.

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