Lo que le faltaba al coche eléctrico, el poder adquisitivo cae medio punto en España

El ‘boom‘ de la movilidad eléctrica pincha en España. Ayudas que tardan en llegar, o comunidades que no activan sus programas, en medio de una burocracia diseñada para socavar la paciencia de los compradores de coches eléctricos, precios lejanos del poder adquisitivo medio para los automóviles con autonomías de entre 400 y 600 km y el precio de la luz batiendo todos los récords.

El pasado fin de semana el diario económico El Economista ha publicado un artículo que ha tenido una gran repercusión, debido a temas especialmente sensibles para la sociedad española y el bolsillo de la ciudadanía.

Bajo el titular: «La luz y los impuestos merman más de medio punto el poder adquisitivo» el diario enumera los puntos más importantes que reducirán el poder adquisitivo de las familias en 2021.

Malos datos para la nueva movilidad

Mientras en Europa la realidad de una movilidad libre de emisiones y más barata de mantener en su uso diario comienza a tomar forma con cifras que alcanzan las siete cifras, en España la situación es bien distinta.

Ayer FCE anunciaba que Europa ha matriculado 1 millón de coches eléctricos en el primer semestre de 2021, con España a la cola. Este dato corresponde a la cifra más alta lograda en un periodo hasta el momento.

Estos datos hacen pensar que el viejo continente está aún en una fase de aceleración. Pero desgraciadamente y pese a que el coche eléctrico puede prescindir de la caja de cambios, parece que aún hay naciones que ‘ruedan’ en una marcha más reducida, como es el caso español.

De mantenerse la tendencia los expertos indican que es muy posible que Europa supere los 2 millones de coches eléctricos vendidos en este año. Pero esta senda parece que no será misma en España, donde el panorama no tiene el mismo color que en el resto de Europa.

Menor renta y más subidas

La situación descrita por el diario económico no vaticina una curva de inflexión que pueda impulsar las ventas del coche eléctrico en España.

El IPC (Índice de Precios al Consumo), que se establece para fijar la subida o bajada en los precios, aumentará de media en 2021 un 2% según los datos estimados por el Banco de España y Funcas.

Esto significa que la cesta de la compra subirá de media, un 1,9%. Por el otra parte el IPC ha subido un 2,7% en junio 2021 respecto al mismo mes del año anterior.

Uno de los principales responsables de esta subida corresponde a la tarifa de la luz y los productos energéticos que según Instituto Nacional de Estadística han aumentado en un 17.4% en los últimos meses.

Además de esto, el transporte ocupa la segunda plaza del podio a la hora de restar poder adquisitivo a la ciudadanía. El precio de los carburantes, de un 17,2% en términos anuales y un 14,5% desde enero.

Junto con la subida de los impuestos, según el diario económico, las economías domésticas más débiles son las más afectadas puesto que la subida en el precio de la vida no impacta a todos por igual.

Cuanto más baja es la renta familiar, resulta más difícil adaptarse a las escaladas de los precios. Para El Economista, «los grandes perdedores en términos retributivos entre los colectivos contabilizados para calcular el aumento de la renta de este año son los trabajadores que cobran el SMI, unos dos millones según Martín, que han congelado su salario«.

El coche eléctrico cada vez más lejos

Mientras Europa se electrifica en España la compra del coche eléctrico cada vez es más difícil a pesar de las ayudas del MOVES III.

El formato empleado por el Gobierno de España, similar al de los incentivos a los sistemas fotovoltaicos para el autoconsumo, sufre la dispersión de las ayudas estatales entre los múltiples gobiernos regionales.

Un sistema donde el usuario tienen que enfrentarse a la burocracia de cada Comunidad Autónoma, que utilizan fórmula y condiciones diversas, pero unidas por una tendencia común a dilatar los plazos y las respuestas a los compradores.

Además el formato castiga a las rentas menos elevadas, ya que obliga a adelantar el 100% del coste del vehículo, y luego esperar sentado a que la administración ingrese la ayuda en su cuenta. Si eso llega a suceder. Todo esto pone en entredicho la utilidad de las ayudas condenando efectividad y convirtiendo el sistema en un auténtico freno al despegue del sector.

El resultado de la implementación de los diferentes planes desde que el Gobierno de España se autoeliminó de la gestión de los mismos, ha traído consigo confusión, retardos y frustración con unas ayudas que están lejos de ejercer el empuje que el coche eléctrico necesita en España.

La realidad actual nacional, respecto a la penetración del automóvil cero emisiones puro, es que sólo 9.000 de los automóviles electrificados vendidos son BEV (coches eléctricos puros), mientras que 19.000 (el 4%) corresponden a híbridos enchufables, lo que sitúa al mercado nacional lejos, muy lejos, de las cifras del resto de Europa con los riesgos industriales y de nuevas inversiones que eso traerá a corto y medio plazo.

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Fuente | El Economista

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