Stellantis presenta su estrategia para liderar el mercado del coche eléctrico

Stellantis, el gigante creado a raíz de la fusión de FCA (FIAT-Chrysler) y PSA (Peugeot-Citroën, Opel), ha celebrado hoy su «EV Day», un evento en el que ha presentado la estrategia que seguirá para convertirse en uno de los líderes en electrificación de la industria automovilística mundial. Con esta conferencia, Stellantis se ha unido al cada vez más nutrido grupo de fabricantes con eventos anuales de corte similar (NIO Day, Renault eWays, Tesla Battery Day, Volkswagen Power Day…).

Uno de los objetivos de Stellantis es incrementar su rentabilidad a medio plazo. Esto será posible gracias a las sinergias entre las distintas marcas que componen el grupo, la reducción de costes de las baterías, la optimización de los procesos de producción y las joint-ventures con otras empresas. La meta perseguida por Carlos Tavares, director ejecutivo del conglomerado, es lograr un margen de beneficio de dos dígitos para 2026.

La transición al coche eléctrico será vital para que estos ambiciosos planes puedan hacerse realidad. Stellantis quiere ser un líder en ventas de vehículos de bajas emisiones (LEV), motivo por el cual para el año 2030 el 70% de sus ventas se corresponderán con modelos enchufables (eléctricos puros e híbridos enchufables). En Estados Unidos por su parte supondrán un 40% del volumen total.

Para lograr estas cifras, Stellantis invertirá 30.000 millones de euros de aquí al año 2025 en electrificación y software. Para asegurarse el suministro de baterías, la compañía dispondrá de un total de cinco gigafábricas en Europa y Norteamérica, a las que habría que sumar el suministro de otros proveedores. El grupo estima que dispondrá de una capacidad de 130 GWh anuales para 2025 y de 260 GWh para 2030. Además, también se ha garantizado el abastecimiento de litio gracias a la firma de sendos memorandos de entendimiento con un socio europeo y otro norteamericano.

Stellantis apostará por las sinergias para reducir costes

Stellantis calcula que entre 2020 y 2024 el coste de las baterías se reducirá en más de un 40%, mientras que de cara al año 2030 los precios habrán caído un 20% adicional. Para conseguir dicha reducción se optimizará el formato de los módulos, se mejorará la química de las celdas y se incrementará el tamaño de las mismas. El reacondicionado y reciclado de baterías permitirá maximizar su valor, garantizándose en todo momento la sostenibilidad del proceso.

Para el año 2026, el coste de propiedad de un vehículo eléctrico de Stellantis equivaldrá al de un modelo térmico, un aspecto de gran importancia para lograr que se popularice este tipo de movilidad. La compañía también trabajará para incrementar la autonomía y reducir los tiempos de carga a 32 km por minuto.

La oferta de Stellantis se articulará en torno a cuatro plataformas multienergía desarrolladas desde cero para albergar trenes motrices 100% eléctricos: STLA Small (hasta 500 km WLTP de autonomía, baterías de 37 kWh a 82 kWh), STLA Medium (hasta 700 km WLTP de autonomía, baterías de 87 kWh a 104 kWh), STLA Large (hasta 800 km WLTP de autonomía, baterías de 101 kWh a 118 kWh) y STLA Frame (hasta 800 km WLTP de autonomía, baterías de 159 kWh a más de 200 kWh). Esta última estará destinada a todoterrenos y pick-up con chasis de largueros y travesaños.

Baterías de electrolito sólido para 2026

Estas plataformas extenderán su vida útil hasta la próxima década gracias a un programa de actualizaciones de hardware y a las continuas actualizaciones de software vía OTA que recibirán los automóviles producidos por la multinacional. La gama de propulsores eléctricos estará integrada por tres módulos de accionamiento que combinarán motor, transmisión e inversor. Serán flexibles, compactos y fácilmente escalables, pudiendo configurarse para tracción delantera, trasera, total e híbridos enchufables. Stellantis promete que sus vehículos tendrán el mejor rendimiento de su clase en términos de eficiencia, autonomía y recarga.

La empresa apostará por dos químicas para las baterías de sus coches eléctricos: una libre de níquel y cobalto (400-500 Wh/l) y otra rica en níquel (600-700 Wh/l). La primera será un 20% menos costosa; además, ya en 2024 se utilizará en baterías con un diseño «cell-to-pack», mientras que la segunda permanecerá fiel al diseño modular hasta 2026, año en el que el grupo lanzará sus primeras baterías de electrolito sólido comercialmente competitivas.

En paralelo, Stellantis también aspira a ofrecer un conjunto de soluciones para clientes privados, comerciales y flotas que simplifiquen la experiencia de propiedad de un coche eléctrico, incluyendo ofertas de carga inteligente. También invertirá en el desarrollo de redes de carga rápida en Europa gracias al memorando de entendimiento firmado entre Free2Move eSolutions y Engie EPS.

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