Así se engaña a los asistentes de conducción no sólo de Tesla, sino del resto de marcas

Desde la llegada del Autopilot de Tesla han sido muchos los vídeos que han inundado la red donde los conductores engañan al sistema ausentándose, en ocasiones, del propio asiento del conductor mientras el coche eléctrico conducía por sí solo. Ahora una revista ha querido ver si esto pasa con automóviles e otras marcas.

En enero de 2021 nos hicimos eco de un vídeo viral que demostraba por qué era mala idea trucar o engañar al sistema Autopilot y otros sistemas de asistencia a la conducción, gracias a una filmación que demostraba la inconsciencia de ciertos conductores que ponían en peligro su vida y la de terceras personas inocentes.

Ahora la publicación Car and Driver ha realizado un reportaje especial donde ha querido verificar hasta qué punto es posible engañar a los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS) no sólo de Tesla, sino de otros fabricantes como BMW, Cadillac, Ford, Mercedes, Volvo, Toyota y Lexus, entre otros.

Burlando al sistema

El resultado de la extensa prueba realizada en circuito cerrado por motivos de seguridad, pone en evidencia que no sólo Tesla y su sistema Autopilot puede ser engañado para operar de forma contraria a lo establecido, tanto por el fabricante como por la ley.

Uno de los principales aspectos de esta prueba es que se ha incluido precisamente a Tesla, marca que está haciendo de la conducción autónoma su estandarte tecnológico, a pesar de que esta sigue sin llegar al gran público y aún está en fase beta.

Otra prestigiosa publicación como Consumer Reports ya quiso comprobar hasta que punto se pueden engañar a estos sistemas aunque no incluyó a Tesla. Pero el vídeo que recogemos a continuación amplia las marcas y los modelos incluyendo al fabricante de coches eléctricos de Palo Alto.

Prueba con 17 vehículos

La revista Car and Driver ha juntado un total de 17 vehículos de diferentes marcas para poner a prueba la capacidad de detectar, o no, la presencia del conductor a bordo del puesto de conducción.

El resultado final de la prueba pone en evidencia los sistemas de ‘vigilancia’ de los diferentes vehículos probados. Todos los modelos del test han sido presa fácil de los ‘trucos’ y artimañas de los probadores a la hora de engañar al sistema.

Durante las pruebas se ha descubierto que muchos de los coches ni tan siquiera se detenían cuando el conductor se desabrocha el cinturón de seguridad. Además una gran parte de las unidades probadas eran fácilmente engañadas mediante contrapesos en el volante para simular la presencia de las manos en el volante.

Un truco que nunca se debe usar

Este último truco es altamente peligroso y, desgraciadamente, es cada vez más común ver incluso en carreteras españolas automóviles con botellas de agua sujetas de diferentes formas en el volante, para que el sistema de mantenimiento de carril siga funcionando sin requerir la atención del conductor.

Este tipo de engaños pone en serio peligro la vida de los ocupantes y del resto de usuarios de la vías públicas puesto que ante una situación de emergencia, tener una botella de 33 o 50 cl incrustada o encintada en el volante puede suponer perder el control del volante por completo.

Además es mucho más fácil de lo que la gente piensa que la botella caiga al suelo, impidiendo accionar correctamente los pedales provocando un accidente.

Ante esta situación marcas como BMW o Mercedes se han demostrado mejor ante este tipo de artilugios, puestos que sus volantes dependen de una respuesta táctil en lugar de la típica fuerza o resistencia por parte de las manos del conductor.

Gafas y ojos fake

Uno de los automóviles que no pudo ser probado en la pista cerrada al tráfico fue el dotado del sistema Super Cruise de General Motors. Esta tecnología sólo funciona en determinadas autopistas previamente mapeadas, además los modelos equipados con este sistema usan cámaras que comprueban la atención a la carretera de los ojos del conductor.

Pero este sofisticado sistema finalmente fue vencido por los probadores usando simplemente unas gafas con unas pegatinas de unos ojos dentro de ellas. De esta forma el automóvil seguía conduciendo por si solo sin detectar que no había conductor tras el volante.

Fuente | Car and Driver

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