Opinión. ¿Qué tienen que cambiar los concesionarios para adaptarse al coche eléctrico?

La implantación del coche eléctrico es imparable: dentro de catorce años, la Unión Europea prohibirá la venta de automóviles nuevos con motor de combustión interna (gasolina, diésel, híbridos, híbridos enchufables, a gas…), por lo que a partir de 2035 en el viejo continente solo se podrán adquirir coches 100% eléctricos, ya sean alimentados por baterías o por pilas de combustible de hidrógeno.

Esta transición conllevará una radical transformación dentro de la industria automotriz europea, que se verá obligada a adaptarse a toda velocidad para cumplir con las nuevas normativas comunitarias. Para que este proceso culmine con éxito, la infraestructura de carga también deberá evolucionar con rapidez en paralelo a la creciente demanda del mercado.

Las redes de concesionarios de las marcas por su parte se verán obligadas a adaptarse a esta nueva realidad para sobrevivir. En un mundo cada vez más conectado, en el que el comercio online gana más y más peso, ¿qué futuro les espera a los distribuidores de automóviles? Para responder a esta pregunta analizaremos los planes de la red de concesionarios de Volvo.

La compañía sueca ha anunciado que sus coches eléctricos se venderán exclusivamente de forma online. Dado que de cara al año 2030 comercializará exclusivamente automóviles de este tipo, su antiguo modelo de ventas será completamente desechado en menos de diez años. Sin embargo, esto no afectará a su red de concesionarios, que no verá reducido su tamaño.

Los concesionarios no desaparecerán con el modelo de venta online

Los distribuidores se convertirán en centros de exposición, de pruebas y de servicio técnico. Así, los clientes podrán conocer en persona los productos de la compañía, concertar un test drive, pedir asesoramiento a los expertos de la marca y realizar las revisiones, mantenimiento y reparaciones de sus automóviles.

Además, aquellos que así lo deseen podrán comprar el coche en el propio concesionario con la ayuda de uno de los comerciales de Volvo, que realizará el pedido a través de la página del fabricante como lo podría hacer el propio comprador desde su casa. Esto simplificará todo el proceso de compra, pues los precios serán los mismos en todos los concesionarios.

Con todo, algunos grupos como Stellantis han advertido recientemente que su actual red de distribución está sobredimensionada, por lo que algunas concesiones desaparecerán en los próximos años… o bien pasarán a trabajar para alguna de las numerosas empresas de origen chino que quieren asaltar el mercado europeo con sus propuestas eléctricas.

Más allá de todas estas consideraciones, el punto más importante será la inversión en la capacitación del personal de ventas, pues actualmente la mayoría de comerciales son expertos en vehículos térmicos… pero no cuentan con la formación necesaria para vender automóviles eléctricos e informar a los potenciales clientes de sus características técnicas.

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