Tesla podría emplear las baterías Blade de BYD en su compacto eléctrico de 25.000 dólares

Hace unos días saltó a la prensa un rumor que indicaba que Tesla ya habría comenzado a ensamblar en China los primeros prototipos de su esperado compacto eléctrico. Este modelo, que tendrá un precio de partida de 25.000 dólares, se convertirá en la propuesta más económica de la firma californiana. Su producción tendrá lugar en Giga Berlín, y se exportará a todo el mundo.

Ahora, un informe publicado por la prensa asiática ha revelado que el benjamín de Tesla podría emplear las avanzadas baterías Blade de BYD (recordemos que, además de fabricar coches y autobuses eléctricos, BYD también produce sus propias baterías), descartándose con ello el empleo de celdas de CATL y EVE Energy.

Las baterías Blade combinan una química LFP (litio-ferrofosfato) con un diseño libre de módulos. Sus principales puntos fuertes son su elevado índice de seguridad y su bajo coste. Cuentan con una configuración de celdas alargadas (de 0,6 a 2,5 metros de largo) que se disponen juntas en una matriz y luego se insertan en el pack. Gracias a esta estructura optimizada se consigue mejorar el aprovechamiento del espacio, aumentando la densidad volumétrica en un 30%.

Su densidad energética es de 140 Wh/kg, lo que supone acercar la química LFP a las cifras de las baterías NCM, solucionando con ello el mayor inconveniente de esta tecnología. Gracias a la supresión de las carcasas de los módulos, resultan un 30% más baratas que otras celdas de tipo litio-ferrofosfato: se estima que su precio ronda los 85 dólares/kWh.

Las baterías Blade destacan por su seguridad, longevidad y economía

Tampoco hay que perder de vista que esta química permite una elevada vida útil (de acuerdo con BYD, las baterías Blade podrán llegar a los 1,2 millones de kilómetros en 8 años de uso, superando en longevidad al propio automóvil) y facilita el acceso a cargas ultra-rápidas de alta potencia sin la necesidad de recurrir a costosos sistemas de refrigeración.

Durante las pruebas de perforación realizadas en su momento por BYD, las celdas no emitieron humo ni fuego, y su superficie solo alcanzó temperaturas de entre 30 y 60º C, cifras muy reducidas si las comparamos con unas baterías de litio convencionales, que en las mismas pruebas alcanzaron entre 200 y 400º C de temperatura superficial. La marca también las aplastó, dobló, calentó en un horno a 300º C y sobrecargó al 260% sin que se incendiaran o explotaran.

Aparentemente, Tesla ya se encontraría probando unidades de su nuevo modelo dotadas de las baterías Blade, estando previsto que BYD inicie el suministro regular en el segundo trimestre de 2022. Por lo tanto, posiblemente la llegada al mercado de este hipotético «Model C» o «Model 2» se produzca antes de lo previsto, pues inicialmente se anunció que su lanzamiento tendría lugar a lo largo de 2023.

Fuente | Teslarati

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