Ni placas solares, ni eólica, el espacio exterior es la nueva frontera para la producción de energía eléctrica

China ha realizado dos anuncios importantes para la carrera espacial que mantiene con Occidente. Por un lado el gigante asiático está planeando construir una nave espacial de un kilómetro de largo. Por otro quiere instalar una planta gigante de energía solar en el espacio.

Siguiendo la escuela marcada por el escritor estadounidense Isaac Asimov, China persigue la idea lanzada por el autor donde algún día, la humanidad podría construir una central eléctrica en el espacio.

Según han publicado recientemente desde South China Morning Post, China tiene como objetivo utilizar una estación de energía solar situada en el espacio, para recoger los rayos del sol y ayudar a satisfacer las necesidades de energía en la Tierra.

Energía solar espacial

La base de este proyecto radica en la construcción y puesta en órbita de una estación espacial dotada de paneles solares que conviertanr la energía solar en energía eléctrica. Una vez en el espacio, se usará un transmisor de microondas o un emisor láser para enviar energía a un colector ubicado en la Tierra. Llegados a este punto una estación terrestre volverá a convertir la energía en forma de microondas recibidas en energía eléctrica.

Para demostrar la viabilidad de este proyecto, en China ha comenzado la construcción de instalaciones de pruebas en la región de Bishan cercanas a la ciudad de Chongqing. En este nuevo centro se está estudiando la transmisión de energía acumulada en satélites de forma inalámbrica.

Las instalaciones previstas para este prototipo ocupará unas 13,3 hectáreas y se usará para lanzar entre cuatro y seis globos capaces de captar la luz solar y transformarla en microondas, antes de enviarla a la Tierra.

A pesar de las controversias, la tecnología de energía solar espacial juega un papel importante en el plan de desarrollo espacial de China, puesto que se preve que se estimule el desarrollo de una amplia gama de tecnologías de vanguardia, incluyendo un cohete superpesado, un avión espacial hipersónico para el transporte de bajo coste, la construcción de infraestructura orbital masiva y armas de energía dirigida, según indican al medio chino científicos espaciales chinos informados sobre el programa.

Una nave espacial de 1 km

La nueva planta de generación de energía eléctrica espacial puede estar basada en los planes para realizar una nave espacial de un kilómetro de longitud, según publica el portal Sina en función del el último análisis que han realizado del borrador del decimocuarto plan quinquenal (2021-2025) del gobierno chino.

De hacerse realidad, esta estructura multiplicaría por diez la envergadura de la Estación Espacial Internacional (EEI), en órbita en la actualidad.

Para hacer realidad esta insólita nave espacial, que puede servir de base para el proyecto de ‘recolección’ de los rayos solares en el espacio, la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China (organismo de financiación gestionado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China), pretende que los mejores expertos y científicos del país, investiguen nuevas formas de diseño y métodos constructivos ligeros, que reduzcan la cantidad de material necesario para lanzar al espacio.

Junto con estas nuevas técnicas, serán necesarios nuevos métodos de ensamblaje para unir todos los componentes, del que sería el mayor puzzle de alta tecnología jamas realizado hasta la fecha en el espacio.

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