La Rivian R1T continúa demostrando unas aptitudes todoterreno superiores a las pick-up de gasolina

La Rivian R1T ha tardado en llegar al mercado, pero la espera ha merecido la pena: apenas unos días después del comienzo de su producción en serie, algunos medios especializados estadounidenses han podido ponerse al volante de la esperada pick-up eléctrica, la cual ha resultado ser una propuesta capaz de superar las ya de por sí elevadas expectativas que se habían generado antes de su lanzamiento.

Hace apenas unos días, nos hacíamos eco de la review de MotorTrend, en la que se afirmaba que este modelo disfruta de unas aptitudes todoterreno superiores a las de cualquier pick-up térmica. Incluso frente a un peso pesado como la RAM 1.500 TRX, la recién llegada demostró una insultante facilidad a la hora de desenvolverse en terrenos complicados.

«Será difícil volver a los vehículos de gasolina convencionales», explicaba en dicha prueba Christian Seabaugh, que fue el encargado de testar la camioneta. De acuerdo con el periodista, será altamente improbable que un todoterreno con motor de combustión interna sea capaz de igualar el agrado de conducción ofrecido por el primer modelo de Rivian.

Lo cierto es que, sobre el papel, todo está a favor de la R1T: este vehículo de aventura, asentado sobre un resistente chasis de largueros y travesaños, cuenta con un total de cuatro motores eléctricos. ¿Qué significa esto? Que cada rueda funciona de forma independiente a las demás sin necesidad de diferenciales y bloqueos, adaptándose con precisión a las necesidades de motricidad en cada momento.

La Rivian R1T es un verdadero todoterreno

Tampoco podemos perder de vista que el elevado par ofrecido desde el principio por este tipo de propulsores permite prescindir de la clásica reductora. En su lugar, la Rivian R1T cuenta con varios modos de conducción, los cuales adaptan de forma inteligente la respuesta del tren motriz a los diferentes tipos de terreno.

Ahora, nos llega un nuevo ejemplo del brillante desempeño de este vehículo en conducción off-road: una flamante unidad de la Rivian R1T, completamente de serie, ha sido capaz de completar sin demasiadas dificultades la compleja subida del Hell’s Gate, la sección más complicada del circuito de trail Hells Revenge, situado en Moab, Utah.

Lo realmente destacado es que este vehículo no contaba con ninguna modificación, algo bastante típico en este tipo de pruebas. Aunque los neumáticos eran específicos para conducción off-road, tampoco eran los más aptos para un circuito de este tipo, lo que evidencia la gran puesta a punto del vehículo.

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