Los scooters eléctricos de bajo coste de Ola arrasan en su salida al mercado con dos ventas cada segundo

El fabricante indio Ola, que esta semana ha sido noticia por su mega fábrica de motos eléctricas donde solo contratarán a mujeres, vuelve a la primera página de la actualidad por el enorme éxito que está logrando la llegada al mercado de su última propuesta. Un scooter eléctrico de lo más competitivo que se está vendiendo como churros.

Como recordamos, los Ola cuentan con dos versiones, la S1 y una S1 Pro. Se trata de un modelo de momento solo a la venta en India, con un diseño muy europeo que monta un potente motor de 8.5 kW (11.5 CV) que le impulsan hasta una velocidad de 90 km/h en la versión de acceso, y 110 km/h en la Pro, con una aceleración hasta los 40 km/h en 3 segundos.

La batería por su parte podrá ser un pequeño pack de 2.5 kWh en el caso de la S1, que según el fabricante le permitirán lograr una autonomía de unos 121 kilómetros, mientras que la S1 Pro monta una batería de 3.9 kWh. Cifra que según el fabricante le permitirá recorrer hasta 181 kilómetros.

El éxito de los scooters eléctricos de Ola

Pero sin duda su punto diferenciador es el precio con el que ha llegado esta semana al mercado. En la India, la versión más económica arranca en los 1.100 euros al cambio, mientras que la versión Pro lo hace en los 1.480 euros. Cifras antes de unas ayudas públicas rebajan el coste hasta 250 euros según la región.

Esto supone que el precio sea similar al de los modelos gasolina, lo que ha provocado un auténtico aluvión de pedidos que en apenas 12 horas desde la apertura de las ventas se hayan acumulado más de 80.000 unidades. Algo que supone que Ola ha vendido dos scooters eléctricos cada segundo en su lanzamiento, o una recaudación de unos 90 millones de euros en medio día.

Un modelo que saldrá de la fábrica que Ola prepara en la región de Krishnagiri. Una instalación que se convertirá en la más grande del mundo de su categoría, y que supone aumentar de forma importante la economía de escala de este sector.

Las cifras que maneja esta fábrica son muy importantes. Una planta que ocupa una parcela de 2 millones de metros cuadrados y que espera llegar a una capacidad de producción de 10 millones de scooters eléctricos al año cuando esté a plena capacidad en 2022.

Algo que facilitará la difícil labor de reducir el coste de producción, para lograr de esa forma transformar de forma radical uno de los mercados más grandes del mundo para el sector de las dos ruedas, donde la electricidad permitirá no solo reducir las pavorosas cifras de emisiones de sus principales ciudades, sino también ofrecer unos costes operativos mucho más bajos a sus propietarios.

Unas entregas que se esperan comiencen a finales de septiembre o principios de octubre, y que supondrá un antes y un después para la industria de la moto eléctrica.

Relacionadas

Compártelo: