Storedot presenta sus nuevas celdas 4680 capaces de recargarse en 10 minutos

Desde hace unos años estamos viendo los progresos de la empresa israelí Storedot con su tecnología de recarga ultrarrápida. Unos trabajos que ahora han dado un importante salto adelante con la confirmación del paso al formato cilíndrico 4680, que permitirá acelerar su producción, pero manteniendo virtudes como su capacidad de ser recargadas en apenas unos minutos.

Storedot ha mostrado un prototipo de una celda 4680, celdas XFC con ánodo de silicio dominante. Un cambio de formato que puede ser clave de cara a su producción masiva ya que cada vez más fabricantes de baterías están optando por este formato, que ha permitido mejorar la densidad energética y rebajar los costes. 

Un diseño está respaldado por cinco patentes en el área de diseño de celdas y utiliza la tecnología de lengüeta continua de StoreDot. Este diseño de celda aumenta el rendimiento y aborda los problemas de seguridad y rendimiento típicamente asociados con la estructura de carcasa rígida de las celdas cilíndricas.

El resultado según el fabricante, es que estas celdas ofrecerán un formato cada vez más popular, pero con la diferencia de poder acceder a recargar un 50% más rápido. Algo que en las primeras pruebas ha permitido recargar al 100% las baterías en apenas 10 minutos.

Una tecnología que se ofrecerá tanto en bolsa como en formato de celda cilíndrica, y que según Storedot estarán listas para una producción en masa en 2024.

Como recordamos una de las claves de la tecnología de Storedot es el uso de una configuración de celdas en láminas, formadas por una combinación de nanomateriales y compuestos orgánicos que provocaban “reacciones no tradicionales”. La carga rápida se produce gracias a la transferencia de iones de un ánodo a un cátodo a una velocidad que no era posible antes de contar con esos materiales. Una configuración que según sus desarrolladores, permite recargas a más potencia, y además con más seguridad.

Para ello sus diseñadores han optado por una química que se diferencia del resto de baterías en aspectos como el contar con menos litio y más germanio o estaño. Además, también tienen agentes anti-degradación para prevenir una posible pérdida de capacidad prematura debido al uso intensivo de la carga rápida.

Añadir a sus puntos fuertes que no requerirá grandes cambios en las líneas de producción ni en la configuración de las actuales celdas, que facilitará su adopción masiva por los fabricantes.

Quedan muchas preguntas por responder, como la vida útil, densidad energética y volumétrica, y sobre todo el precio que tendrá por kWh. Factores que determinarán su potencial y en qué sectores podrá tener acogida un sistema capaz de recuperar la autonomía de un coche eléctrico en pocos minutos, y que como vemos si todo se desarrolla con normalidad, en 2025 debería estar ya montada en los primeros vehículos comerciales.

Fuente | Storedot

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