Descubren más de 200 coches eléctricos abandonados por un ayuntamiento durante dos años

Las administraciones locales son la primera línea de la batalla por la reducción de emisiones en el transporte de las ciudades. Sus acciones son de enorme importancia por el efecto llamada que producen sus vehículos entre los ciudadanos, así como por el efecto dinamizador de las ventas en la zona. Ahora nos llega la noticia de que la ciudad encargada de acoger la cumbre climática COP26, la escocesa Glasgow, cuenta con 200 coches eléctricos parados desde hace dos años y que ni han sido estrenados.

Así lo ha descubierto un medio local que ha encontrado en un parking del ayuntamiento un total de 202 coches y furgonetas eléctricas cubiertos por una gruesa capa de polvo, y que llevan dos años a la espera de comenzar sus trabajos en la flota municipal.

El consistorio local ha adquirido este conjunto de Nissan LEAF y e-NV200 que iban a servir como medio de transporte a diferentes departamentos encargados del mantenimiento de la ciudad. Como por ejemplo los encargados de recoger la basura.

No sólo no se han usado estos vehículos, sino que incluso se han llegado a alquilar una flota de mini buses para sustituirlos, que han tenido un coste adicional de 400.000 libras.

La explicación del gobierno local es que la compra se realizó justo antes de la explosión de la crisis del coronavirus. Una pandemia que según el portavoz del ayuntamiento «provocó que que no se pudiese garantizar que el personal encargado de su conducción estuviera calificado para conducir la flota.«

Un programa de formación para la conducción de estos vehículos, que no sabemos en qué consiste ni qué es necesario más allá de tener el carné de conducir.

Es por eso que además de no usar los coches y furgonetas, se decidió alquilar una flota de mini buses diésel que permitiesen transportar a los trabajadores a sus destinos de forma segura. 

Desde la oposición se ha criticado duramente que a pesar de la justificación de las medidas sanitarias, estas ya han cambiado de forma importante desde que la mayor parte de la población está vacunada, por lo que la inversión tendría que estar dando frutos.

Sobre todo a las puertas de la cumbre del clima, donde Glasgow llega con esta mancha simbólica que supone para muchos un despropósito pagado con fondos públicos.

Según Thomas Kerr, líder del grupo conservador de Glasgow. «¿Es este el mensaje que estamos enviando al mundo para abordar la emergencia climática?. Atrae la atención equivocada cuando el centro de atención del mundo se centra en Glasgow. Mejorar el número de coches eléctricos entre la flota del ayuntamiento es vital para lograr objetivos netos cero en los próximos años. Los contribuyentes de Glasgow se sorprenderán de que el ayuntamiento esté desperdiciando dinero en estos coches que están acumulando polvo en un aparcamiento

Fuente | News.stv

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