General Motors se asocia con Wolfspeed para el suministro de carburo de silicio para la electrónica de potencia

Hace unos días conocimos los tres diseños de motores que van a propulsar los vehículos de la plataforma eléctrica Ultium de General Motors. Destacamos que con paquetes muy compactos donde se integran varios componentes para ahorrar espacio y peso. Pues bien, ya conocemos parte del secreto de que las unidades de potencia sean compactas, es el carburo de silicio, un material semiconductor muy apto para esta tarea.

General Motors y Wolfspeed Inc. han comunicado hoy su alianza, por la cual esta última empresa suministrará carburo de silicio a la primera. De esta forma, las unidades de potencia no solo son más compactas, también aumentan la autonomía de los vehículos al mejorarse el rendimiento. La tecnología de Wolfspeed es compatible con 400 V, 800 V y voltajes superiores.

«Los clientes de los vehículos eléctricos desean autonomías superiores, y vemos en el carburo de silicio un material esencial en el diseño de nuestra electrónica de potencia para satisfacer la demanda de los consumidores. Trabajar con Wolfspeed ayudará a asegurar que podemos cumplir nuestra visión de un futuro 100% eléctrico».

Shilpan Amin, vicepresidente de compras globales y cadena de suministro de General Motors

Wolfspeed tiene las mayores instalaciones del mundo en producción de carburo de silicio, asegura la compañía, aunque todavía no están abiertas. Allí, en la fábrica del Mohawk Valley de Marcy (Nueva York, EEUU), se producirán los dispositivos que General Motors demanda. Se espera su apertura para inicios de 2022.

General Motors participará en el programa de garantía de suministro de Wolfspeed, por lo cual se asegura que la producción de los materiales será con recursos locales, de forma sostenible y escalable. Hay que hilar la apertura de la fábrica mencionada con la puesta en producción de los primeros modelos de GM ya con la nueva plataforma, como GMC HUMMER EV o Cadillac Lyriq.

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