La escasez de chips provoca un impulso de las ventas de coches eléctricos

En toda crisis hay siempre oportunidades, y los fabricantes han visto como los coches eléctricos pueden ser una tabla de salvación en estos tiempos convulsos post COVID. Y es que la tensión en las cadenas de suministro está provocando que muchos componentes falten, y estos tengan que ser priorizados a determinados modelos. Y está resultado que estos son los coches eléctricos que viven un momento de intenso crecimiento.

Así lo ha descrito el analista Al Bedwell durante un evento, que ha puesto sobre la mesa una realidad donde mientras que las ventas de coches con motor de combustión caen con fuerza en la mayor parte de mercados, o crecen todavía con mucha debilidad, las matriculaciones de coches eléctricos se ha disparado por encima del 100%.

Entre las razones que esgrime este analista está la cuestión de las emisiones. Y es que en pocos años entrarán nuevas y más estrictas normas como la Euro 7 de Europa, que tiene su contraparte en los sistemas de cuotas de China. Algo que ha provocado que estos dos mercados se hayan convertido en la punta de lanza de las ventas de eléctricos a nivel mundial para directamente intentar evitar o minimizar las multas.

Según Bedwell «Las ventas brutas de coches eléctricos se han disparado este año debido al sólido progreso en Europa y China, y también debido a la escasez de microchips, ya que los fabricantes de automóviles priorizan las ventas de coches que cumplen con las normas de emisiones, y que además cuentan con un precio más elevado«.

Los datos son demoledores. En 2020 de vendieron en todo el mundo 2,1 millones de coches eléctricos. Una cifra que según las estimaciones puede elevarse hasta los 4,1 millones este año. De estos, China absorberá 1,15 millones, 453,000 de Europa y 283,000 de Estados Unidos.

Esto supondría según los datos actuales un crecimiento del 141%, todo en una situación donde las ventas de coches en general apenas han crecido un 12% (6.9% en Europa) este año de recuperación después de un tremendo 2020.

Pero si miramos por mercados, vemos que en China la evolución está siendo mucho más rápida que en otros lugares. Este año por ejemplo se han vendido un 212% más coches eléctricos que el pasado hasta septiembre. Un aspecto que para los analistas, da una ventaja competitiva a las marcas locales que están logrando un ritmo de desarrollo que los europeos no pueden seguir.

En Europa por su parte se han vendido en los nueve primeros meses del año casi 800.000 coches eléctricos (un 8.7% de cuota de ventas) y se estima que este 2021 finalizará con unas matriculaciones totales de unas 1.18 millones de coches eléctricos puros (BEV) lo que representa un incremento del 60% con respecto a 2020 y una cuota de mercado cercana al 10%.

Una situación que debería suponer una apuesta más decidida de las marcas occidentales en el coche eléctrico, en un mercado que camina de forma inexorable a un dominio de los grupos chinos que amenazan con dejar en pequeña la invasión de los fabricantes japoneses y coreanos del pasado.

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