Las cuatro plataformas eléctricas de Stellantis cubrirán hasta 8 millones de unidades al año

Allá por julio conocimos los detalles de las nuevas plataformas de Stellantis -fusión de PSA y FCA-, en las que se basarán sus futuros modelos en las 14 marcas que tienen en cartera. Son tres plataformas monocasco para turismos y furgonetas (STLA Small, STLA Medium y STLA Larga), y otra de largueros y travesaños para pick-up y algunos SUV grandes, STLA Frame.

Santo Ficili, director general de Stellantis para Italia, ha dado algunos detalles sobre las posibilidades de este enfoque industrial: «las cuatro plataformas se han diseñado para un elevado nivel de flexibilidad y compatibilidad en piezas, para así crear economías de escala». El póquer de plataformas y la electrificación de la gama requerirán una inversión de más de 30.000 millones de euros hasta 2025.

El problema de unir dos grupos automovilísticos distintos es que hay muchísimas referencias, plataformas, motorizaciones… y carece de sentido tener tanto gasto superfluo para productos nuevos. De ahí las sinergias, Stellantis pretende ahorrarse más de 5.000 millones de euros cada año en ese concepto. Como las plataformas son modulares, sirven para modelos de dimensiones y capacidades de baterías similares.

A partir de cada una de las nuevas plataformas se podrán producir un par de millones de unidades cada año. Dicho de otro modo, prácticamente toda la gama de Stellantis podrá quedar apoyada en únicamente cuatro plataformas. Para 2030 tienen el objetivo de que el 70% de sus ventas en Europa correspondan a vehículos de bajas emisiones.

A corto plazo, el objetivo es seguir estandarizando y ofrecer a los clientes el mismo coste total de propiedad (TCO) de versiones eléctricas y térmicas para 2026. Con coches eléctricos más económicos, las cuentas salen antes aunque ahorren constantemente a lo largo de su vida útil. La inversión inicial continúa siendo superior.

Para sortear ese problema, mientras tanto, Stellantis está centrada en hacer más accesibles las versiones eléctricas por la parte de la financiación y contribuyendo al despliegue de más puntos de recarga. Hoy día conviven varios modelos eléctricos y térmicos con plataformas mixtas, que sirven para ambos tipos de motorizaciones, si bien no están totalmente optimizadas. Por ejemplo, la eK0 sirve para versiones diésel y 100% eléctricas.

Plataforma eK0 de Stellantis para vehículos industriales ligeros y monovolumen grande

Pasar a solo cuatro plataformas tiene un riesgo, y es que también se estandarizan los posibles problemas. Cuando una plataforma sale mala y tiene un fallo endémico de diseño, afecta a cada vez más unidades, por lo que una eventual campaña de revisión tiene un coste mucho más elevado. Lo bueno de tener plataformas más específicas es que los riesgos quedan más diversificados.

Sin embargo, en la era de los vehículos eléctricos el diseño se simplifica muchísimo, casi todos los diseños que salen tienen uno o dos motores, se colocan transversalmente, y las baterías quedan entre los ejes, que quedan más distanciados y el espacio se aprovecha mejor. Es válido para utilitarios, berlinas, SUV, pick-up, coupé deportivos, etc. Con los motores de combustión la casuística total era mucho más amplia, por lo que tanta versatilidad no carburaba bien.

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