Mazda anuncia sus primeros híbridos enchufables, los SUV CX-60 y CX-80, y el MX-30 con extensor de autonomía

Dicen que rectificar es de sabios, y poco a poco Mazda lo está haciendo. Hace dos años el fabricante japonés vislumbraba que en 2030 el 90% de los coches que se venderían a nivel mundial tendrían motores de combustión interna, aunque la mitad serían híbridos. Obviamente, esa previsión está muy equivocada. Ahora la consigna es tener toda su gama electrificada -incluyendo híbridos- para 2030.

Ya tenemos a la vista los primeros híbridos enchufables de la firma de Hiroshima, un pasito adelante en su estrategia de descarbonización. Los primeros detalles son escasos. Entre 2022 y 2024 veremos el lanzamiento comercial de sendos SUV grandes, el Mazda CX-60 de cinco plazas y el CX-80 de siete plazas, y en ambos se podrá optar a mecánicas híbridas enchufables con motores SKYACTIV de gasolina. Cumplir con los límites de CO2 impuestos por Bruselas sería muy difícil si no. Fuera de Europa se ofrecerán otros dos SUV, los CX-70 y CX-90.

El resto de versiones de estos SUV serán microhíbridos de 48 voltios, por lo que los motores térmicos contendrán un poco sus emisiones. Hay que recordar que Mazda tiene una tecnología muy avanzada de motores gasolina y diésel, y es de los fabricantes que más aboga por alargar la vida útil de los motores térmicos. Y la única que aún apuesta por los rotativos, así que en 2022 también llegará el MX-30 con el ansiado extensor de autonomía sin pistones ni bielas.

Versión actual del Mazda MX-30, muy criticado por su autonomía de 200 km (WLTP)

El extensor de autonomía permite a un eléctrico puro que sus baterías se descarguen más despacio, y mientras no se agoten las baterías por debajo de cierto nivel, se pueden mantener las prestaciones. En caso contrario llega un punto en el que el acelerador solo puede responder en base a la potencia del extensor de autonomía (la cual es desconocida por el momento). También añadirá «múltiples tecnologías de electrificación», aunque la nota de prensa no da más detalles al respecto.

Para ver en la calle un Mazda 100% eléctrico y con una plataforma específica para ello, que optimiza el empaquetado, permite más autonomía… pues habrá que esperar al año 2025. Para entonces, «Mazda prevé lanzar una serie de nuevos productos basados en una nueva plataforma desarrollada específicamente para vehículos eléctricos». Lo dicho, rectificar es de sabios.

Mazda es de esos fabricantes que han visto cómo el auge de sus modelos SUV están acabando siendo un problema porque aumentan las emisiones medias de cara a la UE. Como los motores térmicos no se pueden optimizar tanto como para lograr una media de 95 g/km de CO2 -ajustada al alza, por la masa media de sus vehículos vendidos-, introducir versiones enchufables se convierte en una necesidad acuciante para evitar el pago de sanciones.

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