Según Toyota, no todo el mundo debería conducir un coche eléctrico

Gill Pratt, jefe de investigación de Toyota en Estados Unidos, afirma que no todo el mundo debe conducir un vehículo eléctrico a baterías para combatir el cambio climático. Con estas declaraciones, Pratt se suma a la larga lista de ejecutivos de la marca japonesa que se han mostrado poco partidarios de esta tecnología, algo que encaja con la estrategia corporativa de la empresa.

Toyota lleva años apostando por los híbridos y por la pila de combustible de hidrógeno como alternativas a los coches eléctricos a baterías. Aunque incluso Akio Toyoda, presidente de la compañía, admite que esta solución será muy importante de cara a lograr reducir las emisiones contaminantes del parque automovilístico mundial, aboga por no apostarlo todo a una única tecnología.

Esta misma línea de pensamiento es defendida por Pratt, el cual explica que Toyota está centrada en ofrecer «diversos tipos de transmisiones» para brindar a los clientes diferentes herramientas para reducir las emisiones de dióxido de carbono de sus automóviles. «No nos corresponde a nosotros predecir qué solución es la mejor o decir que solo una funcionará».

Por otro lado, Pratt señala que los incentivos estatales deberían estar dirigidos a reducir las emisiones contaminantes, no a elegir con qué tecnología de propulsión se logran dichos objetivos. Así, el directivo ha querido mostrar su disconformidad con la decisión de algunas autoridades de excluir a los modelos híbridos de los planes de ayudas.

Toyota está apostando con fuerza por la pila de combustible de hidrógeno

A pesar de todo, Toyota es consciente de que el grueso de la industria automovilística ha renunciado a seguir desarrollando turismos eléctricos con pila de combustible debido a su elevado coste y a su inferior eficiencia, motivo por el que en paralelo continúa trabajando en su gama bZ («beyond Zero«), la cual estará compuesta por coches eléctricos a baterías.

El primer integrante de esta alineación, el SUV bZ4X, llegará al mercado a lo largo del año que viene. Este vehículo de enfoque global tendrá unas dimensiones similares a las del popular RAV4 y será el encargado de estrenar la nueva plataforma modular e-TNGA. Por otro lado, la firma nipona también está invirtiendo numerosos recursos en el desarrollo de las baterías de electrolito sólido.

De aquí al año 2030, Toyota planea invertir alrededor de 13.500 millones de dólares en el desarrollo de baterías para coches eléctricos. Dado que mercados como Europa planean prohibir la venta de vehículos con motores de combustión interna de cara al año 2035, la compañía probablemente termine viéndose obligada a acelerar sus planes de electrificación.

Fuente | Reuters

Relacionadas | Toyota invertirá 3.400 millones de dólares en EEUU hasta 2030 para fabricar baterías

Compártelo: