Un incendio en Gruber Motors destruye unos 30 Tesla Roadster que se estaban reparando

Puede que Gruber Motors no nos suene a nada, pero en al menos Estados Unidos es un lugar conocido por ser un centro de servicio especializado en Tesla que permitía solucionar costosos problemas de las baterías originales por un precio muy inferior, haciendo una sustitución selectiva de las partes estropeadas con el tiempo. Ahora vuelve a la palestra por sufrir un gran incendio que ha destruido el edificio principal por completo.

La noche del pasado domingo los bomberos acudieron a un incendio en Phoenix (Arizona, EEUU), pero no pudieron hacer gran cosa para extinguirlo. En el interior del edificio, por causas ligadas a un fallo eléctrico -preliminarmente-, estaban ardiendo una treintena de Tesla Roadster que se encontraban en el interior. Las pérdidas están por peritarse, pero serán muy elevadas dada la escasez de estos coches.

Se han producido 2.450 unidades del Roadster en Fremont (California) entre 2008 y 2010, así que es un modelo escaso per se. Si además tenemos en cuenta las unidades que han salido de EEUU, las que se han siniestrado, y las que han sido perdidas en este incendio, el impacto en los valores de coches usados irá hacia arriba. Es más, no es la primera vez que a Gruber Motors le pasa esto, hace cuatro años se perdieron otras cinco unidades en otro incendio que destruyó el edificio principal también.

Solo en este incendio se ha perdido más de un 1% de todos los Roadster producidos

La primera noticia fue de la propia Gruber Motors, que alertó por redes sociales antes de que el suceso apareciese en medios de comunicación. El propio dueño, Peter Gruber, redactó un comunicado en el que afirma haber perdido tres coches de su propiedad. El incendio solo ha afectado al edificio principal de los tres que tiene la empresa. También se han perdido algunos Model S.

Según estos primeros coches se van haciendo «mayores» van apareciendo necesidades de mantenimiento, a veces también de sus baterías, sistema eléctrico o tal vez motores. A fin de cuentas, son productos de primera generación, y de los primeros coches eléctricos que se fabricaron masivamente para venta al público. Dada la fama de Gruber Motors, no es de extrañar que se hayan concentrado tantos Tesla en el mismo lugar.

Poco se puede hacer para poner fin a un incendio en el que está ardiendo un coche con baterías de litio. Sirva este suceso como dolorosa lección a tener en cuenta por talleres en los que vayan a concentrarse muchos coches eléctricos. Con las medidas adecuadas contra incendios igual es inevitable la pérdida de un coche, pero sí que el fuego se extienda y haga que un edificio entero arda como un bloque de paja y se pierda todo lo que hay dentro.

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