Xiaomi dice a sus accionistas que progresa más rápido de lo esperado para sacar coches eléctricos

Hoy se celebra el 2021 Investor Day de Xiaomi en Pekín (China), en el que la compañía informa de sus progresos y ambiciones estratégicas. Lei Jun, dirigente de Xiaomi Group, confirma que en el primer semestre de 2024 la división automovilística de la compañía –Xiaomi EV, Inc– ya producirá coches eléctricos de forma masiva. Xiaomi quiere introducirse en un negocio más, con barreras de entrada importantes, pero ya no tanto como antaño.

Xiaomi está creando un ecosistema de tecnología y abarca multitud de segmentos, tales como patinetes eléctricos, telefonía móvil, televisores, pequeños electrodomésticos, baterías portátiles y demás electrónica de consumo. Superan estereotipos de baja calidad, Xiaomi coloca en el mercado productos de buena calidad y con un precio que no es bajo, pero tampoco elevado, y es acorde a lo que el consumidor se lleva a cambio.

Pero Xiaomi no se quiere meter en el negocio del automóvil solo por ampliar su ecosistema, también para asegurar su supervivencia como empresa a largo plazo. Además, hay potencial de integrar sus coches en el ecosistema Xiaomi. De momento sabemos que la inversión inicial en automóviles será de 10.000 millones de yuanes, unos 1.300 millones de euros, y que a lo largo de la década se superarán los 8.000 millones de euros de inversión.

Xiaomi va a emplear fondos propios (solo en caja tienen más de 100.000 millones de yuanes) y un equipo de 10.000 personas en i+D. De acuerdo a una información extraoficial que salió en septiembre, Xiaomi pretende vender casi un millón de unidades en los primeros tres años de actividad, de 2024 a 2027. Dicha información también asegura que Xiaomi ya ha tenido conversaciones con proveedores para asegurarse el piecerío.

De todas formas, Xiaomi también asume que entrará en este negocio con pérdidas, aproximadamente el 10% del coste de los componentes por unidad vendida. El motivo es la competencia feroz que se va a producir -y sin salir de China- entre NIO, XPeng, BYD y otras compañías. A nivel global Xiaomi también tendrá que pelearse con empresas emergentes como Rivian o Tesla, así como con la industria tradicional ya a velocidad de crucero y fabricando coches eléctricos de forma masiva.

Xiaomi es una empresa enorme a estas alturas y cuenta con una posición financiera muy desahogada. Desde el inicio de la historia de la automoción son las empresas débiles de músculo financiero las que se van al garete. En cambio, las grandes pueden aguantar pérdidas durante años; que se lo digan a Daimler, que ha perdido dinero con smart desde que fundó la marca a finales de los 90. Por lo tanto, Xiaomi puede empezar perdiendo, aunque el objetivo siempre es acabar ganando.

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