Algo esta cambiando. Endesa anuncia que abandonará el negocio del gas en 2040

Las empresas del IBEX y las grandes energéticas a nivel mundial, poco a poco comienzan a posicionarse frente a un futuro descarbonizado que cada vez está más cerca. La reconversión se hace necesaria, al tiempo que la estrategia empresarial debe posicionar a cada compañía en el mejor puesto de salida, para la carrera de una economía libre de CO2 y gases nocivos para la salud y el medioambiente.

El gigante italiano Enel, conglomerado matriz de la española Endesa, ha presentado esta semana las líneas maestras de su Plan Estratégico 2022-2024, basado en una política estratégica de descarbonización.

Como parte del calendario de cambios la compañía pretende adelantar sus objetivos toda una década, con el fin de no perder el paso y pillar a contrapié a todo el sector. En su hoja de ruta está escrito el abandono completo el negocio del gas en 2040.

Cambio de ruta y adiós al gas

Esto generará un impacto directo en la española Endesa, el segundo mayor distribuidor de gas de nuestro país por detrás de Naturgy. La noticia avanzada por La Información, implica la movilización de 210.000 millones de euros en inversiones de aquí a 2030, según el diario.

El documento de Enel refleja que «el Grupo tiene previsto abandonar la generación de carbón para 2027 y la de gas para 2040, sustituyendo su parque térmico por nueva capacidad renovable y aprovechando la hibridación de las renovables con soluciones de almacenamiento. Además, se espera que toda la electricidad vendida por el Grupo en 2040 proceda de fuentes renovables y, para ese mismo año, el Grupo abandonará su negocio de venta de gas«.

Para llevar a cabo este proceso Enel, que celebra su Capital Markets Day, prevé movilizar unas inversiones totales de 210.000 millones de euros en los próximos ocho años. Todo ello para preparar el aumento de la demanda eléctrica que generarán los clientes y hogares en un futuro cada vez más cercano.

-40% en costes energéticos

Para, Francesco Starace, consejero delegado de Enel, «la implementación del plan nos permite avanzar de la década del descubrimiento de las energías renovables a la década actual de la electrificación«.

La estrategia es clara, la energética prevé una reducción de hasta un 40% en sus costes energéticos, en paralelo con una reducción de hasta un 80% en su ‘huella de carbono’ para 2030, a la vez que se prepara para competir en una economía descarbonizada, que puede dejar a más de uno fuera de juego si no adopta las medidas oportunas a día de hoy.

Con el dividendo en el punto de mira

Como gran empresa, la compañía mira al futuro pensando en los accionistas, por lo que el cambio de estrategia y la descarbonización tienen que traducirse en un dividendo seguro y mayor para satisfacer al mercado.

Enel tiene previsto que sus ganancias en 2021 se aproximen a los 5.600 millones de euros. La previsión es aumentar esta cifra para alcanzar los 6.900 millones en 2024. El negocio de la descarbonización puede incrementar la facturación y los ingresos.

Para conseguir esta transición el grupo pronostica un aumento del 15% de la deuda. Entre 2020 y 2030, el grupo espera que el Ebitda ordinario aumente entre un 5 y un 6% anual, mientras que su beneficio ordinario avanzaría entre el 6 y el 7% anual, según el medio español.

Todo esto se traduce para los accionistas en un dividendo por cada acción que se fija para 2024, en torno a 0.43 euros, lo que equivale a un crecimiento del 13%. La lucha por una energía más limpia se traduce en ganancias para los accionistas de esta forma. La compañía aspira a conseguir una rentabilidad total entre 2022 y 2024 en torno al 13%.

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