El Grupo Volkswagen trabaja en la recarga inalámbrica ultrarrápida por inducción

Si recargar las baterías de un coche eléctrico al 80% en 10 minutos suena bien, suena aún mejor que el proceso sea sin cables, simplemente aparcando el coche en una plaza especial con cargador de inducción instalado. El Grupo Volkswagen está colaborando en una investigación del Laboratorio Nacional de Oak Ridge (ORNL) y la Universidad de Tennessee de Estados Unidos.

Esta colaboración se emarca en los esfuerzos que está haciendo la filial norteamericana de Volkswagen para mejorar su imagen y transicionar sus gamas de producto hacia los coches eléctricos. Además de este proyecto, también hay proyectos de materiales compuestos para interiores o para avanzar en materia de reciclado en aquellas partes del coche que se consideran actualmente residuos.

Los investigadores trabajan en solucionar los inconvenientes de la recarga inalámbrica, especialmente la cuestión de la eficiencia. De la bobina emisora a la bobina receptora hay pérdidas de transferencia, situación que empeora con interferencias electromagnéticas. Con un prototipo se ha logrado una eficiencia del 98% en laboratorio, esto es, si se alimenta la bobina emisora con 100 kWh de energía, a las baterías del coche llegan 98 kWh.

La fase de pruebas del prototipo de cargador eléctrico se está haciendo con un Porsche Taycan. De momento se han logrado potencias de 6,6 a 120 kW, si bien el objetivo es alcanzar los 300 kW. De esta forma se podría recargar un Taycan al 80% en 10 minutos, un plazo bastante razonable para una parada en un viaje largo.

La gama actual de coches eléctricos de Volkswagen y sus distintas marcas no soportan la recarga inalámbrica todavía. Eso sí, el fabricante confía en esta tecnología a futuro. Un consorcio internacional de empresas, entre las que se incluye Volkswagen, trabaja en la recarga inalábrica no ya en instalaciones estáticas, también a lo largo de tramos de carretera. A futuro, esta tecnología permitirá aumentar la autonomía de los coches eléctricos sin necesidad de que paren a recargar, pero no cargarlos del todo.

Según la empresa israelí Electreon, participante del consorcio, han logrado transferir 70 kW durante un tramo de 1,6 kilómetros en Suecia. Electrificar grandes tramos tendrá un coste muy elevado y siempre será más viable apostar por cargadores estáticos. A menos que el vehículo receptor de energía esté muy centrado en el carril, la transferencia de energía dista de ser eficaz del todo.

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