El próximo Golf no debe ser un Tesla. Por qué el puesto de Herbert Diess en Volkswagen corre peligro

Esta pasada semana hemos sido testigos como el puesto de uno de los directivos más poderosos del mundo del automóvil ha estado en peligro. Se trata de Herbert Diess, que ha vivido una de sus jornadas más convulsas desde su llegada a la dirección del grupo Volkswagen. Pero la pregunta es por qué esta situación.

Y es que para muchos, el movimiento ha sido bastante extraño. Principalmente cuando en el aspecto de las ventas la cosa no marcha mal teniendo en cuenta las limitaciones que impone la cadena de suministro, y que en el apartado de coches eléctricos, Volkswagen es líder en Europa con un 26% de cuota de mercado.

El principal motivo ha sido su brusca propuesta de reducir la masa laboral de Volkswagen en 30.000 personas. Algo que achacaba a factores como la necesidad de aumentar la eficiencia de fábricas emblemáticas como la de Wolfsburgo. El corazón del grupo cuyos trabajadores y representantes sindicales se han visto directamente atacados por estas declaraciones.

Unas dudas que hace pocos días que se han resuelto temporalmente con el apoyo público de las familias Porsche y Piëch han ofrecido a Herbert Diess, avalando su estrategia.

Pero esto no ha reducido el nivel de críticas hacía una gestión que indican está más destinada a aumentar el valor bursátil de la compañía que a asegurar el trabajo de futuro. Una forma de trabajo que se parece mucho a la que sigue Tesla, con la que comparan este formato y que ha sido el origen de la mayor parte de las críticas internas.

Algo que se ha reforzado con las últimas declaraciones del propio Diess, donde en un artículo publicado en Linkedin, indicaba que el próximo Golf no debería ser un Tesla, ni venir de China, y que el siguiente icono del mercado europeo del automóvil debería volver a salir de Wolfsburgo bajo el proyecto Trinity.

La siguiente comparación tampoco ha ayudado a Diess, cuando ha comparado los objetivos de Tesla para su Gigafábrica de Berlín, de donde el fabricante americano espera sacar adelante unas 500.00 unidades en 2022, con una cadencia de 90 unidades por hora en una línea de producción con 10 horas por unidad, y todo con una plantilla de 7.000 empleados, mientras que la fábrica de Volkswagen en Zwickau cuenta con 8.000 empleados, y una cadencia de 30 horas por unidad, que se recortarán a 20 el próximo año. Algo que le permite según los datos de la marca lograr una capacidad máxima anual de 330.000 unidades.

Otro apartado donde Diess se está mirando en Tesla es el del software. Un aspecto que se ha convertido en crucial y que el propio directivo admite que hasta ahora se había dejado como un elemento secundario delegando su desarrollo a suministradores externos como Bosch o Continental. 

Pero ahora el grupo se ha lanzado a la creación de su propia división de software denominada CARIAD, que tiene como objetivo seguir de nuevo los pasos de Tesla a la que pone como referencia también en este aspecto, valorando que esta hace el coche sobre el software, y no al revés como los fabricantes tradicionales. Algo que le ha permitido convertirse en un modelo a seguir donde las actualizaciones son parte de la vida de sus clientes.

Diess también avisa de que además de referencia, Tesla es un rival muy a tener en cuenta. Además de contar con una propuesta sólida en todos sus aspectos, el directivo alemán destaca que están mejorando de forma importante en sus puntos más débiles, como es la calidad de fabricación. Según Diess «…el principal competidor (Tesla) aprende rápidamente. La calidad está mejorando, los comentarios de los clientes son cada vez más positivos

A esto se añaden las cada vez mejores cifras de Tesla en mercados como el europeo, donde ha destacado las buenas cifras del pasado mes de septiembre, donde el Model 3 ha llegado a superar al Golf. Según Diess: «El Model 3 ha sido el coche más vendido en Europa en septiembre, superando al Golf. Y eso a pesar de que Tesla aún no está fabricando en Europa, solo importa. Solo puedes ganar si entiendes a la competencia y la vigilas. Tesla es el punto de referencia hoy en día, y junto con otras startups de China, se están abriendo camino en nuestro mercado«.

Trinity. La gran esperanza

Para el máximo responsable del Grupo Volkswagen, la llegada de Tesla a Alemania con la apertura de su fábrica de Berlín es una gran amenaza que no deben ignorar.

Para el directivo germano, la competencia será grandiosa en esta nueva era donde las cuotas de mercado de los diferentes grupos se reasignarían y donde los éxitos del pasado ya no contarán en la nueva era del automóvil. Es por eso que para Diess, Volkswagen debe moverse a tiempo para cambiar de rumbo, y eso supone hacerlo ya mismo.

Les digo a todos muy claramente: ¡No debemos permitir que la planta de Tesla en Grünheide supere a Wolfsburgo, que tendrá que ser la punta de lanza de la nueva era

Para ello Volkswagen echará mano de la nueva súper plataforma SSP que se está desarrollando en el campus de Sandkamp, y que será la única plataforma del grupo en el futuro. Una estrategia destinada a reducir costes, tiempos de desarrollo y lograr ser más competitivos.

Dentro de esta estrategia destaca el proyecto Trinity. Un rival directo del Tesla Model 3 e Y. que para la marca alemana no es sólo el nombre de un modelo, sino el símbolo de todo un cambio donde Volkswagen está planificando tiempos de producción más rápidos y formas de cooperación entre marcas más eficientes.

Una ansiada revolución que debería permitir a Volkswagen recuperar terreno en aspectos como la eficiencia, la capacidad de producción, rentabilidad, pero también en elementos cruciales como el software y tecnologías como la conducción autónoma. Elementos clave para el futuro de la marca.

¿Servirá esto para calmar a los empleados y los poderosos sindicatos? Algo que el tiempo dirá, y donde tendrá mucho que ver las cifras de ventas y de producción de los próximos meses donde si no se logran mejoras, el asiento de Diess podría volver a tambalearse.

Fuente | Linkedin

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