Las naciones del mundo emiten 8,5 a 13,3 gigatoneladas más de gases de efecto invernadero de las que anuncian

Una vez más el ejercicio del periodismo de investigación, que es caro, laborioso y lento, revela información que necesitábamos saber. El periódico Washington Post ha publicado un artículo demoledor titulado: «Los compromisos climáticos de las naciones se apoyan en datos manipulados, revela la investigación del Post», en inglés y en acceso abierto sin suscripción.

Mientras los representantes de las distintas naciones del mundo -y no todas- han estado discutiendo en Glasgow cómo reducir las emisiones de efecto invernadero en la COP26, afloran datos que podrían ponerlos colorados. Según el Post, se están dejando de contar de 8,5 gigatoneladas de CO2 equivalente -el equivalente a lo que emite Estados Unidos- a 13,3 gigatoneladas -casi lo que emite China-. Una gigatonelada equivale a 1.000 millones de toneladas.

Por ejemplo, si las emisiones netas de un país son inferiores a las reales, se permite emitir más. El Post cita un caso especialmente escandaloso, Malasia

Faltaría además 1 gigatonelada de los aviones y transporte, ninguna nación incluye esos datos en sus balances. El Post ha tenido que predecir las emisiones de varios países que no tienen sus datos actualizados, como las 45 naciones que no han enviado datos de emisiones desde 2009. No solo se ocultan gases que se están emitiendo, también se sobreestima lo que se absorbe con sumideros naturales de CO2, por lo que las emisiones netas reportadas son muy diferentes a las reales. Los datos se han ajustado para el año 2019.

Los datos obtenidos mediante satélites acrecentan la brecha entre lo que se está emitiendo y lo que se dice que se está emitiendo en los informes anuales. No solo hay que hablar de dióxido de carbono (CO2), también de metano (CH4) y de los gases refrigerantes artificiales cuando escapan de los circuitos de aire acondicionado. Contando con esa información, se obtiene el CO2 equivalente, ya que por sí solo el CO2 no es el único causante del cambio climático antropogénico.

Dicho de otra forma, es mucho peor que se emita metano que dióxido de carbono, porque el efecto invernadero es más alto. El metano y sus escapes no se contabilizan adecuadamente, tampoco se considera bien lo que se emite en vertederos. Puestos a elegir, es mejor para el medio ambiente quemar el metano que dejarlo suelto en la atmósfera.

El efecto invernadero consiste en que el planeta Tierra absorbe más calor con la radiación solar del que debería, por la presencia en la atmósfera de gases emitidos masivamente por la humanidad en los últimos 300 años, y especialmente a partir de los años 40 del siglo XX

En cuanto a los gases refrigerantes, se han ido mejorando con los años para que su escape sea más inofensivo. En los últimos años hemos pasado del R-12 (diclorodifluorometano) al R-134a (tetrafluoroetano), y ahora se usan otras cosas como HFO-1234yf (tetrafluoropropeno) o el R-744 (dióxido de carbono). Para hacernos una idea, un escape de 1.430 gramos de R-744 es tan malo como 1 gramo de R-134a. En países como Vietnam asumen que prácticamente no hay escapes de este tipo, por ejemplo.

Los mensajes de que tenemos que viajar menos en avión, cambiar menos de ropa, ahorrar energía, reutilizar y reciclar, consumir menos carne, permanecer menos tiempo usando contenidos en la nube de Internet o consumir productos de proximidad pueden provocar rechazo en la población, pero acabará siendo necesario. Cuanto más se tarde en hacer algo al respecto, más brusca será la transición desde nuestro estilo de vida insostenible a uno que sí lo sea. Y esto aplica a cualquier nación del mundo.

Desde los niveles previos a la revolución industrial, la temperatura media del planeta ha aumentado unos 1,1 ºC. Los expertos predicen que si limitamos el calentamiento global a 1,5 ºC evitaremos grandes catástrofes, y que si pasamos de 2 ºC la humanidad va a pasarlo bastante mal a partir del próximo siglo. Según la NASA, la concentración de CO2 es de 417 partes por millón, y durante un millón de años nunca pasó de 300 PPM, nivel que se sobrepasó poco antes de los años 50 del siglo pasado. Y aumenta cada año.

¿Cuánto significan esas 8 a 13 y pico gigatoneladas equivalentes de de CO2? Pues como el 25-40% más de lo que se puede emitir para no llegar a superar los 1,5 ºC. Es el efecto de esconder de forma agregada bajo la alfombra el equivalente a lo que emiten Estados Unidos o China, según seamos más pesimistas o más optimistas con el método empleado y la inevitable falta de precisión de los datos usados de fuente.

En ForoCochesEléctricos nos hacemos eco muy a menudo de las ambiciones de empresas privadas por reducir sus emisiones y convertirse en emisores netos neutrales antes de 2050. Deberíamos preguntarnos si realmente lo lograrán, o si serán emisores netos neutrales solamente en papeles y PDF

En resumen, el artículo del Washington Post, que no sigue la estricta metodología científica de un paper científico al uso, recuerda que si los datos sobre los que se hacen las predicciones y se hacen las políticas son erróneos, las acciones serán insuficientes. La bola de nieve sigue engordando, 2050 se ve como el punto de no retorno, y mientras siga alimentada la fantasía de que las cosas no son tan malas, aterrizar en la realidad será más doloroso.

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