Tesla queda autorizada como compañía eléctrica en el Estado de Texas

Entre los 50 Estados que conforman EEUU hay algunas particularidades, como el sistema eléctrico tejano (ERCOT), del que depende el 90% del consumo estatal. Está prácticamente aislado del resto del país, con una mínima interconexión, bajo la premisa de estar menos controlado por el Gobierno Federal (común a todos). Dicho sistema se ha revelado como muy ineficiente en ciertas ocasiones, como en los apagones generalizados y precios récord durante febrero de 2021. El Periódico de la Energía nos recuerda cómo fue de desastrosa la situación con datos.

A partir del próximo verano empezará a operar el Estado de Texas la compañía Tesla Energy Ventures, que actúa como intermediario, un comercializador. Puede comprar energía a los productores y vendérsela a los consumidores finales. Conociendo el negocio energético de Tesla, lo razonable es que se trate de instalar megabaterías que compren electricidad al mínimo precio posible y la suministren al más alto posible, o en su defecto, acumular energía renovable para venderla.

La petición se registró en agosto, y ya ha sido aprobada por el regulador competente

Además de las megabaterías, Tesla puede ser un actor en el sistema eléctrico con las baterías Powerwall y las de los propios coches que se conecten con sistema V2G. Dicho de otra forma, los clientes de Tesla podrían vender sus excedentes eléctricos a cambio de una remuneración, incluyendo la producción de placas solares. Durante la crisis de febrero algunos clientes de Tesla alimentaron sus hogares con energía de sus coches o acumulada en baterías domésticas.

En el mercado estadounidense ya no se ofrecen las placas solares a clientes domésticos en régimen de suscripción o leasing, ya solo se ofrecen en propiedad. Una de las patas del negocio de Tesla es el energético, en el que se asentó al hacerse con SolarCity, empresa que fabricaba e instalaba placas solares en tejados de casas.

Circunstancialmente, la sede de Tesla ya se encuentra en el Estado de Texas tras abandonar el de California, y también dispone de una gigafábrica en el mismo Estado, cercana a la ciudad de Austin. Puede que este movimiento de convertirse en actor energético tenga algo que ver con la actividad de la gigafábrica, no ya solo para garantizar su operatividad cuando el sistema tejano tambalee, también para optimizar recursos.

Tesla ya tiene experiencia como actor energético en el sur de Australia, y también ha iniciado una prueba piloto de planta energética virtual en California. Elon Musk, CEO de Tesla, es consciente de que el negocio de la generación eléctrica es muy superior al automovilístico, y que actuando en el sistema energético se pueden lograr grandes beneficios en el medio ambiente por reducción de emisiones de efecto invernadero.

El Estado de Texas y su sistema eléctrico independiente tiene la mayor capacidad de generación eólica de todo Estados Unidos, 4.137 MWh a cierre de 2020, aunque la capacidad instalada ronda la cuarta parte del total (24,8%). Más de la mitad de la demanda (51%) se puede cubrir con gas natural, y el desastre de febrero se debió en gran parte a la pérdida de generación eléctrica con gas por congelación.

Se alcanzaron temperaturas de 19 grados negativos. Los precios del megavatio hora llegaron a subir a más de 9.000 dólares, por lo que algunos proveedores entraron en quiebra porque solo podían cobrar un máximo bastante más bajo a sus clientes. Como la demanda estatal dejó de estar cubierta en más de un 30%, millones de clientes sufrieron apagones en una terrible ola de frío.

El cuarto restante de la capacidad del ERCOT se obtiene con centrales térmicas de carbón (13,4%), nuclear (4,9%), solar (3,8%) y otras fuentes energéticas (1,9%). Solo el 0,2% de la capacidad tejana se basa en almacenamiento previo, con datos de cierre de 2020. En el último informe de ERCOT, dicha capacidad se cifra en 469 megavatios a fecha de septiembre. En la petición al regulador, Tesla comentó que instalaría 250 megavatios más.

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