Citroën My Ami Buggy Concept. El todoterreno más eficiente para las aventuras más sostenibles

Hace unos meses, Citroën organizó una ruta del Camino de Santiago a los mandos del Citroen AMI. Cada etapa el pequeño cuadriciclo eléctrico estaba conducido por una persona diferente que se turnaban por tramos. A mi me tocó la penúltima, donde en un error metí al cuadriciclo por los caminos de tierra del Monte Faro, a cuya cumbre llegué sin problemas. Ahora Citroën ha debido ver el potencial después de esta aventura, y ha presentado el AMI Buggy Concept.

Bromas aparte, la verdad es que la aventura con el AMI en Galicia ha sido tremenda, ya que la subida al Monte Faro era usada tradicionalmente para probar las capacidades de algunos coches por la dureza de sus pendientes. Por eso que llegar a la cima después de unos kilómetros por los caminos de la parcelaria tiene su mérito para el vehículo.

Es por eso que esta mañana cuando he visto que Citroën presentaba este concepto, no he podido evitar pensar que sin duda este tipo de aplicaciones tienen mucho potencial por los beneficios que ofrece el sistema eléctrico. Incluso en modelos con muy poca potencia y batería de pequeña capacidad como el AMI.

El Citroën AMI en la cubre del Monte Faro

Según Citroën: «el My AMI Buggy Concept es una invitación para que todos aquellos que buscan disfrutar de una movilidad independiente, puedan, durante sus trayectos por las carreteras y los caminos de la costa, ponerse en la piel de unos auténticos exploradores. My Ami Buggy Concept imagina un objeto recreativo para los fines de semana, las vacaciones en la costa o las escapadas al campo, pero que seducirá también por su aspecto práctico. Un modelo que, gracias a su modo de tracción eléctrico, se desplazará sin ruidos y sin emisiones, un placer eléctrico incrementado por la ausencia de puertas para disfrutar de los desplazamientos inmersos en el entorno y bañados en luz gracias al techo panorámico

En este caso el cuadriciclo adopta elementos offroad como cuatro ruedas de tacos, que le otorgan un aspecto mucho más malote y que le permitirán mejorar sus capacidades fuera del asfalto. Una estética en la que también ayudan sus paragolpes, sus embellecedores y protecciones de faros, con los “chevrones” situados en el centro.

En los laterales, las aletas ensanchadas y rediseñadas y las protecciones tubulares en los bajos de las puertas dan más vigor a su silueta. En el techo, la baca y la rueda de recambio refuerzan el espíritu aventurero del concept. Todos estos elementos se han realizado en color negro.

La barra de iluminación de ledes, situada en la parte delantera del techo, aporta un espíritu de “aventura” para enfrentarse a la noche o a la niebla. Cuando el coche está parado, todo remite a un ambiente de “hoguera de campamento” gracias a la luz que ofrece la citada barra y a la música del altavoz portátil.

Las puertas ceden su espacio a telas impermeables transparentes que pueden montarse en caso de mal tiempo en un claro guiño al Méhari. Éstas utilizan un cierre de guías para cerrar el habitáculo y tienen una apertura en la parte superior que recuerda a las puertas acristaladas de los vehículos clásicos. Estas prácticas protecciones pueden retirarse, enrollarse y guardarse detrás de los asientos, en unos huecos específicos para ello.

My Ami Buggy Concept dispone de nuevos cojines de asientos Advanced Comfort cuya espuma pasa de los 35 mm a los 70 mm. Combinada con una espuma con memoria, el resultado es, al mismo tiempo, fino y mullido. Pueden desmontarse fácilmente y son intercambiables y lavables. Su confección, que consiste en el montaje de dos estructuras una sobre otra, está inspirado en el diseño de un salvavidas y recuerda al mundo de los accesorios de playa.

 

Encima del parabrisas se ha instalado una visera dando continuidad al techo para ofrecer protección contra la climatología adversa. Además, en verano proporciona sombra cuando el sol está en su zénit.

Los anchos neumáticos de tipo “mud” y sus llantas en color dorado mate permiten una buena adherencia en todo tipo de caminos y aumentan la estabilidad al tiempo que mejoran el aspecto del objeto.

Pese a tratarse de un diseño libre, los estilistas han mantenido el realismo y la eficacia del concept. La fijación de algunos elementos ha sido todo un reto para los técnicos que, en ocasiones, han debido anclarlas directamente al chasis tubular para que se sujetaran de manera sólida. Es el caso de los paragolpes y de la rueda de recambio que va sobre el techo.

¿Llegarán a fabricarlo? Posiblemente no, pero sin duda con un precio adecuado tendría su nicho de mercado.

Fuente | Citroen

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